TEMA 1. ALCOHOL Y TABACO


1. ALCOHOL

Se desaconseja enfáticamente el consumo de alcohol durante el embarazo, ya que podría causar síndrome de alcoholismo fetal, defectos de nacimiento, aborto espontáneo y parto prematuro, entre otros problemas graves. El problema es que muchas mujeres que reducen significativamente o eliminan su ingesta de alcohol durante el embarazo podrían optar por retomar el consumo de alcohol después del parto; aproximadamente la mitad de las mujeres que amamantan en países occidentales reportaron consumir alcohol al menos ocasionalmente (Haastrup 2014). 

El alcohol consumido se excreta rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna. Asimismo, el olor que toma la leche es muy fuerte, alcanzando el máximo entre los 30 y 60 minutos después de haber consumido la madre alguna bebida alcohólica, lo que puede motivar que el lactante rechace esta leche (AEPED 2015). Se debe tener en cuenta que, si se consume algún alimento combinado con alcohol se retrasaría este pico máximo (Drugs and Lactation Database, Lactmed). Asimismo, comer antes del consumo de alcohol retrasa dicho pico y reduce la absorción de alcohol total y la tasa de eliminación. La extracción de leche previo a la ingesta de alcohol produce efectos similares, aunque de menor magnitud. Ambos efectos son sinérgicos(Pepino 2008). 

Los efectos del alcohol sobre el niño amamantado están directamente relacionados con la cantidad de alcohol que consume la madre. Una cantidad de pequeña a moderada de alcohol no ha mostrado efectos nocivos en el niño. Una dosis de alcohol mayor de 0,5 gr/Kg puede producir sedación y disminución de la producción de leche. Esto equivale a 200 cc de vino, 500 cc de cerveza o 60 cc de licor. El consumo crónico produce sedación, desmedro y retraso psicomotor en el lactante y niño mayor(Sachs 2013, Backstrand 2004, Koren 2002, Moretti 2000, Little 1989). Si es el caso de un consumo agudo excesivo puede provocar coma, convulsiones y riesgo de muerte en el lactante (Swiderski 2011).

Hay controversia sobre si el consumo de alcohol se asocia a menor duración de la lactancia (Mgongo 2013). Sí se ha constatado que, pese a que aumenta discretamente los niveles de prolactina (Sarkola 1999), el consumo agudo seda al lactante e inhibe la secreción de oxitocina de la madre (Coiro 1992, Chien 2009) y por tanto el reflejo de eyección de la leche, reduciendo la producción de leche entre un 10 y un 25% (Mennella 2005,2001).

Se ha constatado que amamantar después de una o dos bebidas alcohólicas (cerveza incluida) puede disminuir la ingesta de leche del lactante entre un 20-23% y puede provocar agitación en el bebé y alterar el patrón del sueño.

Otro aspecto para tener en cuenta es que se ha evidenciado que el consumo de alcohol durante el embarazo se asocia a retraso en la subida de la leche o lactogénesis II (Rocha 2020).

Por todo lo anteriormente expuesto, es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada u ocasional durante la lactancia (ABM 2015). En caso de beber de forma ocasional, el tiempo necesario de esperar para amamantar, para que el alcohol ingerido haya desaparecido de leche y sangre (Ho 2001) depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo). Se debe evitar dar pecho hasta después de dos horas y media por cada 10 -12 g de alcohol consumidos: un tercio (330 ml), de cerveza 4,5%, un vaso de 120 ml de vino 12% o una copa de 30-40 ml de licor de 40-50%. Los tiempos orientativos a esperar para mujeres de unos 60 kg de peso serian(ABM 2015): 

  • un vaso de vino: 2,5 horas
  • dos tercios de cerveza: 5 horas
  • tres copas de licor: 7,5 horas 

En la siguiente tabla extraída del artículo de Koren (2002) vemos los tiempos de recomendación en función del peso de la madre. 

 

Tabla 1. Tiempos para amamantar después de la ingesta de alcohol

 

La cerveza 0,0% y la sin alcohol (<1%) pueden tomarse durante la lactancia (Schneider 2013, Koletzko 2005). Se ha observado aumento de propiedades antioxidantes en la leche (Codoñer 2013).

Algunos medicamentos que contienen concentraciones elevadas de alcohol como excipiente deben evitarse durante la lactancia (Nice 2000). 

Tampoco se recomienda practicar colecho con el lactante si se ha consumido alcohol (UNICEF 2013, Landa 2012, ABM 2008). 

Por último, hay que tener en cuenta que el alcoholismo, al igual que otras drogas psicótropas de abuso, alteran el juicio y la conducta, ocasionan mayor frecuencia de alteraciones mentales y pueden interferir con la capacidad materna para cuidar adecuadamente de sí misma y de su hijo, haciendo peligrar la vida y salud de ambos. 

2. TABACO

La primera consideración para tener en cuenta es que, si la madre es fumadora y no consigue dejarlo ni por expertos en deshabituación, es mucho peor para el lactante que la madre fume y además no le dé el pecho.  De hecho, los bebés expuestos al humo del tabaco presentan más catarros, bronquitis, neumonías, otitis y gastroenteritis. Estos cuadros se contrarrestan en parte con la lactancia materna y se agravan si el lactante es alimentado con fórmula (Sachs 2013). 

Está comprobado que la nicotina pasa a la leche materna, pero no en niveles que puedan ser tóxicos para el bebé. Por el efecto estimulante de la nicotina, los hijos de madres fumadoras pueden tener dificultades para conciliar el sueño, por lo que si la madre fuma debe evitar hacerlo en las horas que preceden a la hora habitual de su siesta o la de su sueño nocturno. Pero lo más perjudicial no es la nicotina que se excreta a leche materna sino el humo que respira el lactante, lo que le ocasiona mayor predisposición a sufrir el Síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS) y a padecer infecciones respiratorias, asma y otitis como hemos indicado anteriormente. 

Altas dosis de nicotina pueden disminuir la producción de leche por inhibición de la liberación de prolactina (Horta 1997, Myr 2014). Asimismo, se ha observado que fumar puede producir alteración del patrón lipídico de la leche materna (Baheiraei 2014). 

No se recomienda compartir cama con el bebé si se consume tabaco (Alm 2008, UNICEF 2018). 

Con respecto al cigarro electrónico, los niveles de nicotina en plasma de la madre (y por tanto en leche) son la décima parte de los alcanzados fumando tabaco, pero dada la existencia de productos químicos tóxicos en el cigarrillo electrónico, los pocos datos conocidos sobre sus efectos en la salud y el riesgo de acabar siendo un sustituto crónico del tabaco, no puede ser recomendado como terapia de reemplazo durante la lactancia, siendo preferibles los parches o chicles de nicotina (Hecht 2014, Goniewicz 2014). 

Con respecto a los parches, los niveles de nicotina en plasma de la madre (y por tanto en leche) pueden ser similares a los alcanzados fumando tabaco si se utilizan parches de alta concentración de nicotina (Ilett 2003). Se recomienda utilizar los parches con la menor dosis de nicotina que resulte eficaz para el control de la deshabituación. Conviene quitar el parche durante el sueño nocturno. 

En relación con los chicles de nicotina, los niveles de nicotina en plasma de la madre (y por tanto en leche) suelen ser alrededor de la mitad de los alcanzados fumando tabaco, pero pueden llegar a ser similares. Se recomienda consumir el mínimo número de chicles que resulte eficaz para el control de la deshabituación y esperar ente 2 y 3 horas a volver a amamantar tras la toma de un chicle de nicotina (Sachs 2013). 

Por último, si se emplean los nebulizadores de nicotina, los niveles de nicotina en plasma de la madre (y por tanto en leche) suelen ser alrededor de la octava parte de los alcanzados fumando tabaco. Se recomienda realizar el mínimo número de inhalaciones que resulte eficaz para el control de la deshabituación. 

Como conclusión, los consejos para las madres lactantes serían los siguientes (AEPED 2015, Paricio 2020): 

  • No fumar dentro de la casa y mucho menos en el ambiente en donde está el bebé.
  • Dado que las partículas microscópicas de la combustión del tabaco, papel y aditivos se quedan pegados a la ropa, cortinas y paredes y se mueven y volvemos a aspirarlas al pasar al lado de donde están pegadas, no hay que fumar dentro de casa, aunque el bebé no esté. Siempre se debe fumar fuera, en la terraza, con las ventanas cerradas y, si es preciso, cambiarse de ropa o sacudirla fuera antes de volver a coger al bebé.
  • Fumar lo menos posible.
  • Dar el pecho, pues está comprobada su acción protectora contra las infecciones respiratorias causadas por el tabaco.
  • Tratar de fumar lo más alejado posible (en tiempo) de cada toma, lo ideal sería no fumar por lo menos 2 horas antes de cada toma y a ser posible, hacerlo justo tras la toma.

 

BIBLIOGRAFÍA 

 

  • Academy of Breastfeeding Medicine Protocol Committee. (2008). ABM clinical protocol #6: guideline in co-sleeping and breastfeeding. Revision, March 2008. Breastfeeding Medicine: The Official Journal of the Academy of Breastfeeding Medicine3(1), 38–43.
  • Alm, B., Lagercrantz, H., & Wennergren, G. (2006). Stop SIDS--sleeping solitary supine, sucking soother, stopping smoking substitutes. Acta Paediatrica (Oslo, Norway: 1992)95(3), 260–262.
  • Backstrand, J. R., Goodman, A. H., Allen, L. H., & Pelto, G. H. (2004). Pulque intake during pregnancy and lactation in rural Mexico: alcohol and child growth from 1 to 57 months. European Journal of Clinical Nutrition58(12), 1626–1634.
  • Baheiraei, A., Shamsi, A., Khaghani, S., Shams, S., Chamari, M., Boushehri, H., & Khedri, A. (2014). The effects of maternal passive smoking on maternal milk lipid. Acta Medica Iranica52(4), 280–285.
  • Caring for your baby at night. (2013). Recuperado el 2 de agosto de 2021, de UNICEF website: https://www.unicef.org.uk/babyfriendly/baby-friendly-resources/sleep-and-night-time-resources/caring-for-your-baby-at-night/
  • Chien, Y.-C., Huang, Y.-J., Hsu, C.-S., Chao, J. C.-J., & Liu, J.-F. (2009). Maternal lactation characteristics after consumption of an alcoholic soup during the postpartum “doing-the-month” ritual. Public Health Nutrition12(3), 382–388.
  • Codoñer-Franch, P., Hernández-Aguilar, M. T., Navarro-Ruiz, A., López-Jaén, A. B., Borja-Herrero, C., & Valls-Bellés, V. (2013). Diet supplementation during early lactation with non-alcoholic beer increases the antioxidant properties of breastmilk and decreases the oxidative damage in breastfeeding mothers. Breastfeeding Medicine: The Official Journal of the Academy of Breastfeeding Medicine8(2), 164–169.
  • Coiro, V., Alboni, A., Gramellini, D., Cigarini, C., Bianconi, L., Pignatti, D., … Chiodera, P. (1992). Inhibition by ethanol of the oxytocin response to breast stimulation in normal women and the role of endogenous opioids. European journal of endocrinology126(3), 213–216.
  • de la Asociación Española de Pediatría, C. de L. M. (s/f). PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LACTANCIA MATERNA. Recuperado el 2 de agosto de 2021, de Aeped.es website: https://www.aeped.es/sites/default/files/201203-preguntas-frecuentes-actualizado-feb2015.pdf
  • Goniewicz, M. L., Knysak, J., Gawron, M., Kosmider, L., Sobczak, A., Kurek, J., … Benowitz, N. (2014). Levels of selected carcinogens and toxicants in vapour from electronic cigarettes. Tobacco Control23(2), 133–139.
  • Haastrup, M. B., Pottegård, A., & Damkier, P. (2014). Alcohol and breastfeeding. Basic & Clinical Pharmacology & Toxicology114(2), 168–173.
  • Hecht, S. S., Carmella, S. G., Kotandeniya, D., Pillsbury, M. E., Chen, M., Ransom, B. W. S., … Hatsukami, D. K. (2015). Evaluation of toxicant and carcinogen metabolites in the urine of e-cigarette users versus cigarette smokers. Nicotine & Tobacco Research: Official Journal of the Society for Research on Nicotine and Tobacco17(6), 704–709.
  • Ho, E., Collantes, A., Kapur, B. M., Moretti, M., & Koren, G. (2001). Alcohol and breast feeding: Calculation of time to zero level in milk. Neonatology80(3), 219–222.
  • Horta, B. L., Victora, C. G., Menezes, A. M., & Barros, F. C. (1997). Environmental tobacco smoke and breastfeeding duration. American Journal of Epidemiology146(2), 128–133.
  • Ilett, K. F., Hale, T. W., Page-Sharp, M., Kristensen, J. H., Kohan, R., & Hackett, L. P. (2003). Use of nicotine patches in breast-feeding mothers: transfer of nicotine and cotinine into human milk. Clinical Pharmacology and Therapeutics74(6), 516–524.
  • Koletzko, B., & Lehner, 1frauke. (2005). Beer and Breastfeeding. En Advances in Experimental Medicine and Biology (pp. 23–28). Boston: Kluwer Academic Publishers.
  • Koren, G. (2002). Drinking alcohol while breastfeeding. Will it harm my baby? Canadian Family Physician Medecin de Famille Canadien48, 39–41.
  • Landa Rivera, L., Díaz-Gómez, M., Gómez Papi, A., & Paricio Talayero, J. M. (2012). El colecho favorece la práctica de la lactancia materna y no aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante. Dormir con los padres. Recuperado el 2 de agosto de 2021, de Pap.es website: https://pap.es/files/1116-1449-pdf/pap53_10.pdf
  • Little, R. E., Anderson, K. W., Ervin, C. H., Worthington-Roberts, B., & Clarren, S. K. (1989). Maternal alcohol use during breast-feeding and infant mental and motor development at one year. The New England Journal of Medicine321(7), 425–430.
  • Mennella, J. A. (2001). Regulation of milk intake after exposure to alcohol in mothers’ milk. Alcoholism, Clinical and Experimental Research25(4), 590–593.
  • Mennella, Julie A., Pepino, M. Y., & Teff, K. L. (2005). Acute alcohol consumption disrupts the hormonal milieu of lactating women. The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism90(4), 1979–1985.
  • Mgongo, M., Mosha, M. V., Uriyo, J. G., Msuya, S. E., & Stray-Pedersen, B. (2013). Prevalence and predictors of exclusive breastfeeding among women in Kilimanjaro region, Northern Tanzania: a population based cross-sectional study. International Breastfeeding Journal8(1), 12.
  • Moretti, M. E., Lee, A., & Ito, S. (2000). Which drugs are contraindicated during breastfeeding? Practice guidelines. Canadian Family Physician Medecin de Famille Canadien46, 1753–1757.
  • Myr, R. (2004). Promoting, protecting, and supporting breastfeeding in a community with a high rate of tobacco use. Journal of Human Lactation: Official Journal of International Lactation Consultant Association20(4), 415–416.
  •  Nice, F. J., Snyder, J. L., & Kotansky, B. C. (2000). Breastfeeding and over-the-counter medications. Journal of Human Lactation: Official Journal of International Lactation Consultant Association16(4), 319–331.
  • Paricio, J. M. (2020). El Libro de la Lactancia / The Breastfeeding Book. Vergara.
  • Pepino, M. Y., & Mennella, J. A. (2008). Effects of breast pumping on the pharmacokinetics and pharmacodynamics of ethanol during lactation. Clinical Pharmacology and Therapeutics84(6), 710–714.
  • Reece-Stremtan, S., & Marinelli, K. A. (2022). ABM clinical protocol #21: Guidelines for breastfeeding and substance use or substance use disorder, revised 2015. En Breastfeeding (pp. 942–949). Elsevier.
  • Rocha, B. de O., Machado, M. P., Bastos, L. L., Barbosa Silva, L., Santos, A. P., Santos, L. C., & Ferrarez Bouzada, M. C. (2020). Risk factors for delayed onset of lactogenesis II among primiparous mothers from a Brazilian Baby-Friendly Hospital. Journal of Human Lactation: Official Journal of International Lactation Consultant Association36(1), 146–156.
  • Sachs, H. C., & Committee on Drugs. (2013). The transfer of drugs and therapeutics into human breast milk: an update on selected topics. Pediatrics132(3), e796-809.
  • Sarkola, T., Mäkisalo, H., Fukunaga, T., & Eriksson, C. J. (1999). Acute effect of alcohol on estradiol, estrone, progesterone, prolactin, cortisol, and luteinizing hormone in premenopausal women. Alcoholism, Clinical and Experimental Research23(6), 976–982.
  • Schneider, C., Thierauf, A., Kempf, J., & Auwärter, V. (2013). Ethanol concentration in breastmilk after the consumption of non-alcoholic beer. Breastfeeding Medicine: The Official Journal of the Academy of Breastfeeding Medicine8(3), 291–293.
  • Swiderski, P., Zaba, C., Tezyk, A., & Wachowiak, R. (2011). Problem of exposure to direct danger of death or grave detriment to health of a child breast-fed by an alcohol-abusing mother in medico-legal opinions. Archiwum medycyny sadowej i kryminologii61(2), 188–195.