- LA LECHE HUMANA: UN HÍBRIDO BIOLÓGICO-SOCIAL
La leche humana se adapta a las características del recién nacido en cada momento, interviene en el comportamiento maternal primario y favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo. Más allá de la propia nutrición, se van a relacionar con el desarrollo cerebral, el sistema inmunitario y el comportamiento afectivo y de relación.
- COMPOSICIÓN
El calostro posee mayor contenido de sodio, potasio, cloruro e IgA. Su característico color amarillo lo causa el betacaroteno. Su contenido en proteínas es más alto que en la leche madura y su contenido en grasa y lactosa es más bajo.
La leche de transición se da durante la segunda semana postparto. Las inmunoglobulinas y proteínas totales disminuyen, mientras que lactosa, grasa y calorías totales aumentan. Aumentan las vitaminas hidrosolubles y disminuyen las liposolubles.
La leche madura es agua es más del 90%. La fracción lipídica de la leche materna se da en una concentración de entre el 3% y el 5%. Tiene un papel fundamental en la formación de membranas celulares de múltiples tejidos, en el desarrollo del sistema nervioso y aporta la mitad de las calorías. Los más presentes son los triglicéridos, los fosfolípidos y el colesterol. Las proteínas son el 0.9% del contenido de la leche materna. Las más presentes son la lactoalbúmina (60%) y la caseína (40%), al revés que en la leche de vaca donde hay más caseína (80%) que lactoalbúmina (20%). El carbohidrato principal es la lactosa. Algunos de los minerales presentes en la leche humana son el sodio, el potasio, el calcio o el magnesio. El hierro presente en la leche humana es menor que en la leche de vaca, sin embargo, tiene mayor biodisponibilidad. La inmunoglobulina principal es la IgG.
