1. ASFIXIA PERINATAL
El término asfixia perinatal se refiere a la interrupción del intercambio gaseoso que tiene lugar específicamente alrededor del nacimiento, que se manifiesta en el feto o en el recién nacido como hipoxemia, hipercapnia y acidosis láctica por hipoperfusión de los tejiodos, pudiendo dañar el cerebro cuando el episodio es suficientemente grave.
La encefalopatía hipóxico-isquémica moderada o grave en el RN mayor o igual a 35 semanas de gestación constituye una importante causa de morbi-mortalidad en el periodo neonatal y de discapacidad permanente en el niño, pudiendo llegar a la parálisis cerebral.
En el caso de la encefalopatía hipóxico-isquémica moderada y severa, el recién nacido se someterá a hipotermia terapéutica durante 72 horas, tiempo durante el cual no va a poder succionar. Se recomendará a la madre la extracción de leche materna para mantener una estimulación suficiente durante estos días, y posteriormente se iniciará la lactancia, directa o diferida en función de cuál sea la capacidad de succión del bebé.
Los bebés que han sufrido este déficit de oxigenación, pueden tener una alteración del patrón succión-deglución y ser poco eficientes en la transferencia de leche y el adecuado drenaje del pecho, pero tampoco suelen ser muy eficientes tomando biberón. Son muy susceptibles a la confusión del pezón-tetina si se usan biberones, por lo que se recomienda que si se precisa suplementar, se haga mediante métodos que les protejan de esa susceptibilidad, como mediante vasito.
Dependiendo de la gravedad, nos podemos encontrar ante una hipología inicial que se vaya recuperando, o ante una hipertensa en los casos más severos. En este caso, se puede amamantar si el reflejo de succión- deglución está conservado.
Pueden ser útiles posiciones que proporcionen una mayor estabilidad al bebé como la posición en balón de rugby. La madre puede coger el pecho con la mano en Dan-Cer, que además de sostener el pecho ofrece apoyo a la mandíbula del bebé y facilita el sellado. Cuando el tono está alterado, el portabebés puede ayudar a sujetar al bebé y permitir que la madre tenga las manos libres para poder realizar la técnica Dan-Cer. El colocar al bebé en esta posición en C que se obtienen el portabebés, puede ayudar además a relajar la musculatura en bebés hipertónicos.
2. DISFUNCIÓN MOTORA ORAL
Cuando se presentan este tipo de alteraciones, las madres refieren que el bebé rechaza el pecho o se muestra inquieto con dificultad para el agarre, agarrando y soltando el pecho de forma continua y llorando como si no supiera qué tiene que hacer, o que se agarra de forma muy superficial, cerrando la boca. Estos bebés pueden no conseguir una curva ponderal adecuada, lo que conduce con frecuencia a la suplementación, la menor producción de leche de forma secundaria y al destete precoz en muchos casos. Si estas dificultades se detectan en el período neonatal, es posible corregirlas, pero cuanto más tiempo pase, más difícil va a resultar.
Para una correcta valoración del bebé necesitamos que este se encuentre en un estado de alerta tranquila y que pueda tener un poco de hambre, pero sin legar a estar hambriento. Se realiza con el bebé en brazos, ligeramente flexionado, en una postura en la que la cabeza, el cuello y la cintura escapular estén alineados. Hay que observar el aspecto y el tono muscular global de recién nacido, así como su comportamiento durante la succión. También hay que evaluar los reflejos orales (búsqueda, succión, deglución, extrusión, mordedura, vómito, tos) que pueden estar exacerbados, disminuidos o ausentes, y las estructuras orofaciales buscando alteraciones anatómicas o funcionales. También deberemos evaluar la coordinación entre succión, deglución y respiración.
En cualquier caso, lo primero será intentar mejorar el agarre, la postura y la posición durante la toma. En caso de no obtener mejoría, la fisioterapia puede ofrecer tratamientos eficaces, como los ejercicios para entrenar la succión, la osteopatía y la terapia cráneo-sacra.
