TEMA 5. COMPORTAMIENTO ALIMENTICIO EN LAS DISTINTAS EDADES.


1. INTRODUCCIÓN

La alimentación saludable, especialmente las primeras etapas de la vida, debe ser natural, nutritiva y equilibrada. No obstante, cada etapa tiene unas peculiaridades que debemos tener en cuenta para conseguir una alimentación adecuada.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses, seguida de la introducción de alimentos complementarios y continuación de la lactancia materna hasta los dos años o más.

2. TIPOS DE LACTANCIA

La lactancia materna es el alimento ideal para el lactante, por contribuir a un mejor crecimiento y desarrollo, disminuir el riesgo de morbilidad y mortalidad infantil, mejorar la salud de la madre que amamanta y proporcionar beneficios sociales y económicos a la familia y a la nación.

Para que se establezca con éxito la lactancia materna es necesario que las madres reciban apoyo activo durante el embarazo, después del parto y a lo largo del puerperio de todos los profesionales sanitarios que intervienen en los cuidados de la salud materno-infantil. 

3. INTRODUCCIÓN DE LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

La alimentación complementaria es el proceso por el cual se le ofrece al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o de la leche de fórmula.

Se recomienda introducir la alimentación complementaria a los 6 meses, preferiblemente no antes de esta fecha ni tampoco después de los 7 meses, y en el caso del bebé prematuro (nacidos antes de las 37 semanas de gestación), deberá introducirse a los seis meses de edad corregida.

No hay alimentos mejores que otros para empezar la alimentación complementaria, lo que sí se recomienda es ofrecer los alimentos de uno en uno, con intervalos de unos días para observar la tolerancia y la aceptación, y no añadirles sal, ni azúcar ni edulcorantes. Por otro lado, existen ciertos alimentos específicos que no deberían darse a los niños menores de 12 meses (algas marinas, verduras de hojas grandes, miel, carne de caza, mariscos, miel...).

La introducción de la alimentación complementaria debe ser un proceso gradual. Lo ideal es crear un ambiente tranquilo y agradable en torno a las comidas. Y respecto a la consistencia de los alimentos, se recomienda aumentar progresivamente y comenzar con texturas grumosas y semisólidos lo ante posible, nunca más tarde de los 8-9 meses. 

El método (baby-lead-weaning) BLW es una forma de ofrecer la alimentación complementaria en la que al bebé se le permite dirigir el proceso desde el principio. Son los padres los que deciden el qué ofrecer, pero es el bebé el que coge por sí mismo la comida que se pone a su alcance, decidiendo qué elige comer y cuánta cantidad.