1. INFECCIONES INTRAUTERINAS
Las infecciones intrauterinas por Toxoplasma, Rubeola, Lues, Virus Varicela Zóster (VVZ) Citomegalovirus (CMV) pueden ocasionar abortos o problemas neurológicos en el recién nacido, entre otros.
En relación a la infección postnatal por CMV, esta se puede producir a través de la leche materna. Aunque la congelación de la leche materna podría reducir el riesgo de transmisiónn, esta práctica no debe realizarse en el recién nacido a término, pudiendo considerarse únicamente en recién nacidos prematuros de muy bajo peso.
La infección neonatal por el Virus Herpes Simple Humano(VHS),se produce normalmente por contacto con lesiones del tracto genital durante el parto. Si existen lesiones en la boca debe evitarse el contacto directo con la piel del bebé, pero no contraindica la lactancia en ningún caso. En cuanto al VVZ, en el periodo perinatal se supone un riesgo si la varicela aparece entre los 5 días previos al parto y los 2 posteriores a éste, pudiendo desarrollar el bebé varicela neonatal grave, con afectación visceral que puede ser fulminante en el 30% de los casos. Estos bebés deben recibir precozmente gammaglobulina específica y está indicada separación de la madre y el bebé hasta que la varicela materna deje de ser contagiosa. Si no hay lesiones en la mama, la leche materna puede ser extraída y administrada al bebé de forma diferida. No se recomienda la separación ni la retirada de la lactancia en el resto de los casos, solo en el caso de producir afectación a nivel de las mamas.
Las infecciones de transmisión verticalalrededor del parto son debidas principalmente a bacterias. Dentro de las bacterias, las más frecuentemente implicadas son Streptococcus agalactiae o estreptococo del grupo B (EGB) y Eschericha coli (E. coli). La lactancia no está contraindicada en ningún caso.
Las características inmunológicas del recién nacido hacen que, con relativa frecuencia, las infecciones puedan generalizarse, llegando a provocar sepsis o meningitis. Por este motivo los recién nacidos con riesgo o sospecha de infección deben seguir un estricto control que permita una detección precoz. En el lactante, este riesgo se va reduciendo a medida que va creciendo, presentado en mayor frecuencias infecciones más focales. La lactancia materna ha demostrado disminuir l incidencia de gastroenteritis aguda, infecciones respiratorias, otitis media, bacteriemia y meningitis bacteriana, infección del tracto urinario y botulismo. Respecto a las infecciones respiratorias los hallazgos en diferentes estudios han sido contradictorias.
2. INFECCIONES PERINATALES
Las infecciones de transmisión vertical alrededor del parto son debidas principalmente a bacterias. Dentro de las bacterias, las más frecuentemente implicadas son Streptococcus agalactiae o estreptococo del grupo B (EGB) y Escherichia coli (E. coli).
3. INFECCIONES NOSOCOMIALES
Son las adquiridas en el hospital, y son las responsables de una morbi-mortalidad importante en el recién nacido ingresado, sobre todo en el prematuro o en el recién nacido ingresado en unidades de cuidados intensivos.
4. INFECCIONES EN EL LACTANTE
El esfuerzo investigador destinado a demostrar los efectos beneficiosos que la leche humana proporciona para su especie sigue siendo muy importante y continuamente se publican trabajos que hacen referencia a nuevos descubrimientos sobre los beneficios potenciales de la lactancia materna sobre la salud. Entre los profesionales que trabajan en este campo, existe un amplio consenso que la leche humana y la lactancia materna constituyen la mejor elección para el recién nacido en relación con su crecimiento y desarrollo, proporcionando asimismo una disminución significativa del riesgo de diversas enfermedades agudas y crónicas.
