1. AGARRE DURANTE LA SUCCIÓN
El agarre es un comportamiento instintivo en el recién nacido o recién nacida. La mayoría de las criaturas sanas y a término son capaces de agarrarse al pecho de su madre por sí mismas cuando son colocadas piel con piel tras el nacimiento. La mejor intervención es la no intervención: se debe dar tiempo y crear un ambiente favorecedor.
La posición ideal para el agarre espontáneo es la de crianza biológica, descrita por Suzanne Colson. Ésta consiste en que la madre esté reclinada entre 15o y 65o, con el recién nacido en decúbito prono, ambos sin ropa. De esta manera se desarrollan de forma óptima todos los reflejos innatos neonatales para llegar al pecho y conseguir el agarre. Lo ideal es que entre la mayor cantidad de tejido mamario posible en la boca de la criatura. Si tras la primera hora de vida o en sucesivas tomas no se llega a un agarre adecuado, se recomienda actuar para conseguirlo.
El episodio aparentemente letal (EAL) es una entidad que se da en las primeras horas de vida del recién nacido: el recién nacido piel con piel presenta palidez, bradicardia, cianosis y hasta parada cardiorrespiratoria. La posición materna en decúbito supino puede favorecerlo. Otros factores pueden influir como la hipotonía del recién nacido, inadecuada postura de ambos, madre muy somnolienta, acompañante no instruido, etc.
El dolor en los pezones es el principal motivo de abandono de la lactancia materna y el mal agarre es la causa más común de dolor. Es fundamental la consecución de un buen agarre al pecho.
Las primeras horas y los primeros días de lactancia condicionan el éxito o el fracaso de esta, por esto su papel es fundamental.
2. FISIOLOGÍA DE LA SUCCIÓN
La succión es clave en la alimentación del recién nacido. Es un reflejo que aparece en el feto desde la semana 17 – 20 de gestación. Hay dos tipos de succión: nutritiva y no nutritiva. En la no nutritiva las succiones son cortas y rápidas, y no hay deglución. La succión nutritiva solamente ocurre en presencia de fluido (leche) y es más organizada y lenta.
La succión del recién nacido al pecho es el factor más determinante de la producción de leche materna. En el inicio de la toma el recién nacido realiza succiones rápidas para activar el reflejo de bajada de la leche, la eyección. Pasado el primer minuto y medio de media la succión se enlentece porque el flujo de leche aumenta y el lactante necesita tragar.
2.1. TRANSFERENCIA EFECTIVA DE LECHE
Para saber si la transferencia es correcta, la sensación de la madre es determinante: tras la toma, el pecho previamente cargado y endurecido se ablanda y la madre siente alivio.
En cuanto a la criatura, debemos observar en primer lugar que exista un buen agarre. El mantenimiento de succiones rápidas y superficiales durante toda la toma indica mala transferencia. La presencia de ruidos de deglución demuestra buena transferencia. La expresión corporal del lactante también es importante: pasan de intranquilidad a relajación durante y tras la toma. Otro signo indicativo de adecuada transferencia son las deposiciones y las micciones y la correcta evolución ponderal de la criatura. Se ha de observar también la coloración de piel y mucosas. Los problemas en la transferencia suelen ser multifactoriales.
