1. RECHAZO DEL PECHO
1.1. HUELGAS DE LACTANCIA
La duración de la lactancia debe ser una decisión de cada madre y su hijo.
La lactancia materna es la norma biológica, es por tanto, para lo que está preparado el ser humano.
El motivo por el que un niño puede rechazar el pecho es variado.
El rechazo de un bebé al pecho materno estará influido por el estado físico y emocional de ambos, por aspectos sociales, culturales, el apoyo y asesoramiento que encuentren.
Ser respetuosos con los tiempos y las necesidades de madre y bebé en cada momento, es necesario para la salud física y emocional de ambos.
Pero a menudo, los modelos de crianza y creencias de nuestra sociedad generan grandes dificultades para escuchar nuestros cuerpos, para reconocer qué necesitan y desean nuestros bebés.
Además de nutrir y proteger al bebé, la lactancia establece un intenso vínculo que busca la escucha sensible, la atención a sus necesidades y el cuidado.
Hasta el año de vida la alimentación principal del bebé es la leche materna, de manera que lo habitual es que un destete natural, no se produzca antes de esa edad.
Como todo mamífero, los bebés tienen una edad natural de destete, y aunque se desconoce exactamente cuál es, algunos estudios han concluido que el destete natural en los humanos se produciría entre los 2 años y medio y los 7 años.
Pero en ocasiones hay bebés que rechazan el pecho materno de forma repentina y normalmente no se trata de un destete definitivo.
En estas situaciones es posible conseguir que los bebés vuelvan a mamar y los motivos por los que se produce pueden ser muy variados.
Si podemos identificar la causa, será posible reconducir la situación y que el amamantamiento vuelva a ser una opción.
En ocasiones pasar por este proceso puede ser frustrante, requiere tiempo y paciencia recuperar la normalidad o por el contrario, aceptar la nueva situación.
2. BACHES DE LACTANCIA
Llamamos baches, crisis, brotes o escalones de crecimiento, a las situaciones en las que el bebé parece no estar satisfecho con la producción de leche de la madre.
Los primeros años de vida suponen un período de rápido crecimiento en el que destacan unas etapas en las que ese crecimiento se acelera.
En esos momentos, los bebés para satisfacer sus necesidades energéticas deben comer más. Estas necesidades, se traducen en cambios de comportamiento, en los que los lactantes, que hasta ese momento mamaban regularmente, ahora se muestran irritables, piden pecho a todas horas, se sueltan y agarran repetidamente, pareciendo insaciables y llorando desesperados.
Hacen tambalear la lactancia y dudar a las madres, que a la vez perciben el pecho más blando, y piensan que necesitan ser suplementados.
Estos períodos suelen comenzar de forma repentina y duran unos 3 ó 4 días de demanda intensa para después volver a un patrón normal.
Es un comportamiento habitual y fisiológico en los bebés, por esto suele ocurrir en todos los lactantes aproximadamente a la misma edad.
Contar con esta información permite a las familias estar preparadas, entender el sentido de este comportamiento, mantener la calma y confiar en que se trata de una etapa más en el proceso de la lactancia.
Podemos establecer que las crisis relacionadas con la lactancia aparecen:
- En torno a las 15 días
- Hacia las 6-7 semanas
- A los 3 meses
- Al año
- A los 2 años
3. CÓLICO DEL LACTANTE
En el cólico del lactante se producen episodios de llanto intenso e inconsolable, irritabilidad difícil de calmar, que aparecen de forma repentina, con rigidez del tronco o extremidades.
Se trata de un síndrome conductual que se presenta en lactantes sanos.
No existen pruebas ni estudios analíticos que nos indiquen el diagnóstico de cólico del lactante. El diagnóstico se basa en la anamnesis y en la exclusión de otras causas de llanto.
