2. TÉCNICA DE HIGIENE DE MANOS CON AGUA Y JABÓN (SIMPLE O GERMICIDA)
Para conseguir una asepsia adecuada de las manos se requiere que el proceso dure de 40 a 60 segundos.
El jabón simple no tiene actividad antimicrobiana, pero solo por el arrastre disminuyen la carga bacteriana en un 80-90 %.
La actividad antimicrobiana sí se incrementa notoriamente cuando añadimos un antiséptico al jabón.
Es muy importante un secado riguroso con toalla de papel desechable. Y no cerrar el grifo con las manos ya lavadas, sino utilizar los restos de la toalla de papel.
El lavado de manos con agua y jabón tiene como inconveniente respecto a los cinco momentos de la higiene de manos la localización de un lavabo con agua corriente, mientras que la SHA se puede instalar sin gastos, ni complicaciones estructurales en el mismo punto asistencial.
Un deficiente enjuague de las manos, permite que con el uso de jabones con acciones antibacteriostáticas o bactericidas sigan actuando, con las consiguientes dermatosis profesionales (eccema, dermatitis de contacto irritativa, dermatitis alérgica de contacto).
Las manos húmedas pueden ser colonizadas por microorganismos y en consecuencia pueden dispersar dichos microorganismos. El secado ayuda además a prevenir el daño de la piel.
2.1. Técnica
- Mojar las manos con agua.
- Depositar en la palma de la mano jabón suficiente para cubrir las manos.
- Frotar las palmas entre si.
- Frotar la palma de una mano contra el dorso de la otra, entrelazando los dedos, y viceversa.
- Frotar palma contra palma con los dedos entrelazados.
- Frotar el dorso de los dedos con la palma opuesta, agarrándose los dedos.
- Frotar con movimiento rotatorio el pulgar de una mano con la palma de la mano contraria.
- Frotar con movimiento rotatorio las puntas de los dedos contra la palma de la mano contraria, y viceversa.
- Enjuagar las manos completamente con agua a chorro.
- Secar con toalla de papel de un solo uso.
- Usar la toalla para cerrar el grifo.
- Las manos están preparadas para trabajar.

