TEMA 1. FUNDAMENTOS DE LA HEMODIÁLISIS: DEL PRINCIPIO A LA PRÁCTICA


La hemodiálisis es una técnica de depuración extracorpórea utilizada como tratamiento sustitutivo en pacientes con insuficiencia renal crónica avanzada. Mediante el uso de un dializador con membranas semipermeables, se logra eliminar líquidos y solutos tóxicos de la sangre, aunque no sustituye las funciones endocrinas y metabólicas renales. Su desarrollo se basa en principios físicos como la difusión, la ósmosis, la convección y la adsorción. La técnica ha evolucionado desde los primeros experimentos de difusión y filtración en el siglo XIX, hasta la invención del riñón artificial por Kolff en 1943. A ello se sumó el desarrollo de la fístula arteriovenosa en 1964, que permitió el acceso vascular de forma segura y eficaz.

Con los años, los monitores y dializadores han mejorado significativamente, permitiendo el uso de membranas de alto flujo y modalidades avanzadas como la hemodiafiltración. El tratamiento suele realizarse en sesiones de 3 a 4 horas, tres veces por semana, ajustándose a las necesidades clínicas de cada paciente. La técnica permite el equilibrio ácido-base, el control electrolítico y la eliminación de toxinas como urea, creatinina o fósforo. Las toxinas se clasifican por su peso molecular en pequeñas, medianas y grandes, lo que determina el mecanismo más adecuado para su eliminación. En conjunto, la hemodiálisis ha integrado avances tecnológicos y científicos esenciales para mejorar la calidad de vida de los pacientes renales.