TEMA 2. CUIDADOS PALIATIVOS: VALORACIÓN, CUIDADOS, ACOMPAÑAMIENTO Y DUELO


El paciente en situación terminal, según la SECPAL, se caracteriza por padecer una enfermedad avanzada, incurable y progresiva, con un pronóstico vital inferior a seis meses y un fuerte impacto emocional tanto para él como para su entorno. La OMS define los cuidados paliativos como un enfoque que busca mejorar la calidad de vida de pacientes y familias mediante el alivio del dolor y otros síntomas, junto con el apoyo psicológico, social y espiritual. Para ello, se emplean escalas de valoración como el ESAS, que mide síntomas frecuentes (dolor, astenia, anorexia, depresión, disnea, entre otros), y el test de Zarit, que permite evaluar la sobrecarga del cuidador principal. La familia se convierte en parte activa del proceso de cuidados, y la enfermería tiene un papel esencial en la formación y acompañamiento del cuidador, garantizando que no asuma en solitario la carga y previniendo la claudicación familiar.

Durante esta etapa, los cuidados paliativos abarcan tanto el control de síntomas físicos (xerostomía, mucositis, estreñimiento, náuseas, anorexia, caquexia, deshidratación, disnea, tos, hemoptisis, hipo…) como la atención psicológica, social y espiritual. Se destacan las fases de adaptación emocional descritas por Kübler-Ross (negación, ira, negociación, depresión y aceptación), así como el abordaje del duelo, que puede ser normal o inadaptado. En los últimos días y durante la agonía, la atención se centra en el confort del paciente, la comunicación clara con la familia y la adecuación del esfuerzo terapéutico, evitando tanto la obstinación como la omisión de cuidados esenciales. Se diferencia claramente la sedación paliativa, destinada a aliviar síntomas refractarios, de la eutanasia, que responde a la voluntad expresa del paciente bajo un marco legal específico en España. Todo el proceso se enmarca en principios éticos como la autonomía, la justicia, la no maleficencia y la beneficencia, asegurando un acompañamiento digno, humano y centrado en la calidad de vida hasta el final.