El aparato locomotor puede verse afectado por diferentes patologías articulares. Entre las lesiones más frecuentes se encuentran los esguinces, que consisten en la lesión de ligamentos o cápsula articular al superar el rango normal de movimiento. También existen las artropatías inflamatorias, caracterizadas por la inflamación de la membrana sinovial y que pueden afectar a una o varias articulaciones, y las artritis por cristales, como la gota, producida por depósitos de ácido úrico que causan inflamación aguda y crónica. El tratamiento de la gota combina fármacos como alopurinol, colchicina, AINE o corticoides con medidas dietéticas para reducir el nivel de ácido úrico.
La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria autoinmune, crónica y simétrica que afecta principalmente a manos, pies, rodillas y órganos extraarticulares. Produce dolor, rigidez matinal, deformidades articulares y puede ocasionar afectación ocular, cardíaca y pulmonar. El tratamiento combina antiinflamatorios, corticoides y fármacos modificadores como metotrexato o anti-TNF, además de ejercicio y fisioterapia. Por otro lado, la artrosis es la artropatía degenerativa más común, causada por el desgaste del cartílago. Afecta sobre todo a mujeres y compromete manos, rodillas, caderas y columna. Su manejo incluye analgésicos, AINE, control de peso, actividad física y fisioterapia.
Entre otras enfermedades sistémicas destacan el lupus eritematoso sistémico, un trastorno autoinmune con múltiples manifestaciones (cutáneas, articulares, renales y neurológicas) que se trata con corticoides e inmunosupresores, y la espondilitis anquilosante, una artritis crónica de la columna y pelvis que provoca dolor y rigidez matutina, pudiendo llegar a la fusión vertebral. Su tratamiento se basa en AINE, fármacos inmunomoduladores y medidas generales como ejercicio y cuidados posturales.
