La presión arterial es la medida de la fuerza que el bombeo de la sangre por parte del corazón ejerce contra las paredes arteriales. Esta presión se ve afectada por diferentes variables: el gasto cardiaco y las resistencias vasculares periféricas.
Dentro de la presión arterial se pueden diferenciar tres mediciones: la presión arterial sistólica (PAS), la presión arterial diastólica (PAD) y la presión arterial media (PAM).
La hipertensión arterial se define como la presión arterial sistólica ≥140 mm de Hg o presión arterial diastólica ≥90 mm de Hg medidas en consulta. Este nivel se aplica para jóvenes, adultos de mediana edad y ancianos. En el caso de los adultos de mediana edad y mayores, el aumento de la diferencia entre la PAS y la PAD (presión de pulso) es un valor pronóstico adverso adicional.
Por el contrario la hipotensión arterial se define como la presión arterial con valores por debajo del límite (
También existe la conocida como hipotensión ortostática, en la que existe una reducción de la PAS a > o igual 20 mmhg o de la PAD a > o igual 10 mmhg en los 3 minutos siguientes a levantarse.
3.1 CLASIFICACIÓN DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
A pesar de que existen límites en los valores de presión arterial para clasificar a la población y conocer la necesidad de intervenir o tratarla, estos valores límite pueden cambiar en función de otras variables como la edad (en niños y adolescentes se suele usar una clasificación por percentiles). De hecho, existe una definición de la hipertensión que no implica valores y que la describe como “el nivel de PA en el cual los beneficios del tratamiento (ya sean intervenciones en el estilo de vida o tratamiento farmacológico) sobrepasan claramente sus riesgos según los resultados de estudios clínicos”.
3.2 ETIOLOGÍA DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
En la etiología de la hipertensión arterial en torno al 90-95 % de los casos se desarrollan por causa desconocida o esencial y son tratables pero no curables. Por lo general, es una enfermedad con múltiples factores relacionados con su aparición y que se va instaurando de forma paulatina. Algunos de los principales factores son los relacionados con el estilo de vida (sedentarismo, tabaquismo y alcohol, obesidad, nutrición) y factores genéticos.
3.3 CLÍNICA DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
La clínica, signos y síntomas, de la hipertensión arterial suele aparecer de forma progresiva y comenzar con una fase asintomática. La hipertensión arterial y la clínica que produce puede clasificarse en función de los principales órganos a los que afecta (cerebro, ojos, corazón y riñón) y la circulación periférica.
3.4 DIAGNÓSTICO DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
La hipertensión suele ser una patología asintomática que se detecta mejor con programas de screening para determinadas poblaciones o en mediciones oportunistas de la tensión. En personas sanas con valores óptimos de tensión debería medirse la tensión al menos cada 5 años; en personas con tensión arterial elevada y menos de 40 años, al menos cada 3 años y en personas con 40 o más años y tensión arterial elevada, al menos 1 vez al año. En personas con tensión arterial elevada y riesgo cardiovascular aumentado se debe considerar realizar medición fuera de consulta con MAPA o AMPA o repetir la medición en consulta más de una vez. En el caso de medición con valores de hipertensión usar para confirmar el diagnóstico una medición en varias consultas o algún método de medición fuera de consulta. El diagnóstico de la hipertensión arterial se basa en repetidas mediciones de la PA en distintas visitas excepto los casos de HTA grave.
Además, existen otros pilares para el diagnóstico: la historia clínica, el examen físico y el daño causado a otros órganos.
3.5 PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
Existen dos estrategias principales para lograr el descenso de la tensión arterial: las intervenciones sobre el estilo de vida y el tratamiento farmacológico. La regulación rápida de la tensión arterial se realiza con quimio y baro receptores carotideos y receptores de baja presión en la aurícula. El control a largo plazo está regulado principalmente por el sistema renina-angiotensina-aldosterona y por ello gran parte de los posibles fármacos buscarán influir sobre él. El objetivo del tratamiento será reducir la PA por debajo de 140/90 mmhg en todos los pacientes, debiendo alcanzar 130/80 mmhg en la mayoría. En menores de 65 años se recomienda reducir al intervalo 120-129 mmhg siendo el intervalo 130-139 mmhg en mayores de 65 años. Por último, se debe considerar un objetivo de PAD menor de 80 mmhg para todos los pacientes hipertensos, independientemente del nivel de riesgo y comorbilidades (nivel de evidencia más bajo). En algunos casos el umbral de tratamiento farmacológico puede reducirse y usarse en personas con PA normal-alta si el riesgo cardiovascular es muy alto.
3.6 CUIDADOS ENFERMEROS EN PERSONAS CON HIPERTENSIÓN
Según la AEEC los cuidados claves en una persona con hipertensión son: el control periódico de la presión arterial, fomentando mediciones y auto mediciones en condiciones adecuadas. Es fundamental educar al paciente sobre hábitos saludables, como una dieta baja en sal, actividad física regular y evitar tabaco y alcohol. Además, se debe garantizar la adherencia al tratamiento antihipertensivo, supervisar posibles efectos adversos y promover técnicas de manejo del estrés.
3.7 SITUACIONES ESPECÍFICAS DE HIPERTENSIÓN ARTERIAL
Existen algunas presentaciones de la hipertensión específicas que reciben otras denominaciones y para las que también puede variar el tratamiento.
3.8 BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO 5 DE JULIO DE 2022 SOBRE GUÍAS PARA INDICACIÓN, USO Y AUTORIZACIÓN DE DISPENSACIÓN DE MEDICAMENTOS SUJETOS A PRESCRIPCIÓN MÉDICA POR PARTE DE LAS ENFERMERAS: HIPERTENSIÓN
El Boletín Oficial del Estado establece las bases para que las Comunidades Autónomas desarrollen protocolos y guías de atención. Estas guías están dirigidas a personas con hipertensión bajo tratamiento médico y en crisis hipertensivas.
El Boletín permite a los enfermeros intervenir en el inicio, extensión, modificación y suspensión del tratamiento según criterios clínicos y protocolos establecidos. Los medicamentos autorizados incluyen diuréticos, beta-bloqueadores, bloqueadores de canales de calcio, inhibidores de la ECA, ARB y combinaciones de estos.
3.9 GUÍA PARA LA INDICACIÓN, USO Y AUTORIZACIÓN DE DISPENSACIÓN DE MEDICAMENTOS SUJETOS A PRESCRIPCIÓN MÉDICA POR PARTE DE LAS/OS ENFERMERAS/OS: HIPERTENSIÓN ARTERIAL
El documento aborda la hipertensión, sus umbrales y clasificaciones, destacando tratamientos farmacológicos y el rol de la enfermería. Enfatiza la necesidad de protocolos adaptados y detalla las responsabilidades de los enfermeros en la gestión de esta condición.
La hipertensión afecta a más de 1.130 millones de personas y es un desafío significativo de salud pública. Sin un manejo eficiente, puede causar complicaciones graves en órganos vitales. Es considerada hipertensión de Grado 1 con una presión sistólica ≥140 mmHg o diastólica ≥90 mmHg.
El manejo efectivo de la hipertensión requiere combinar tratamientos farmacológicos con cambios en el estilo de vida. La educación del paciente es esencial para fomentar hábitos saludables como dietas balanceadas, ejercicio y manejo del estrés. Las diferencias regionales en las guías de hipertensión reflejan enfoques específicos de salud pública.
Una gestión integral implica colaboración interdisciplinaria y el uso de herramientas de evaluación como la escala SCORE. La enfermería desempeña un rol crítico en garantizar resultados positivos y alinearse con las mejores prácticas basadas en evidencia.
