Las soluciones de diálisis peritoneal son esenciales en el tratamiento de la insuficiencia renal crónica, al facilitar la eliminación de solutos y líquidos mediante difusión y ultrafiltración a través de la membrana peritoneal. Estas soluciones contienen glucosa como principal agente osmótico, junto con electrolitos como sodio, calcio, magnesio, cloruro y tampones como lactato o bicarbonato. La concentración de glucosa se ajusta según las necesidades clínicas del paciente, aunque su uso prolongado puede provocar efectos adversos como hiperglucemia o daño peritoneal. Como alternativa, se utilizan soluciones con icodextrina en pacientes con ultrafiltración comprometida o requerimientos prolongados de drenaje.
El equilibrio electrolítico y ácido-base es crucial en esta terapia, por lo que se seleccionan formulaciones con lactato o bicarbonato según el estado clínico del paciente. Las soluciones más biocompatibles, con menor acidez y menos productos de degradación de glucosa, favorecen la preservación de la función peritoneal. Es fundamental un manejo aséptico durante los intercambios para prevenir infecciones como la peritonitis, y se debe monitorizar el balance hídrico y la tolerancia a la terapia.
