TEMA 4. ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL (EII), SOBRECRECIMIENTO BACTERIANO, Y SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE (SII)


La enfermedad inflamatoria intestinal incluye principalmente dos trastornos: la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Aunque comparten características comunes, como la base inflamatoria crónica y la implicación inmunológica, presentan diferencias claras en su localización y manifestaciones clínicas. La colitis ulcerosa afecta de forma continua la mucosa del colon, comenzando en el recto, mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tubo digestivo de forma discontinua y penetrando todas las capas del intestino. El diagnóstico se basa en la combinación de hallazgos clínicos, de laboratorio, radiológicos y endoscópicos, y el tratamiento busca controlar la inflamación mediante diversos fármacos como corticoides, inmunosupresores y terapias biológicas.

Además, se abordan otros trastornos digestivos funcionales y orgánicos. El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) se caracteriza por una colonización anormal que provoca síntomas como distensión, diarrea o malabsorción, y se diagnostica con pruebas como el test del aliento. El tratamiento principal son los antibióticos. Por otro lado, el síndrome del intestino irritable se manifiesta por dolor abdominal y alteraciones en el ritmo intestinal sin hallazgos estructurales, y se clasifica según el tipo de heces predominante. Una intervención dietética eficaz es la dieta baja en FODMAP, que requiere una implementación progresiva y personalizada bajo supervisión profesional para identificar los alimentos que desencadenan síntomas sin comprometer la nutrición.