La consulta de enfermería en diálisis peritoneal (DP) es un pilar esencial para garantizar el éxito del tratamiento. Su objetivo es proporcionar seguimiento clínico, educación continua y soporte emocional al paciente, reforzando técnicas, evaluando complicaciones, balance hídrico y eficacia de la ultrafiltración. La enfermera no solo actúa como asistencial, sino también como gestora, formadora e investigadora, planificando cuidados, controlando parámetros clínicos y registrando toda la información relevante. Las visitas presenciales, telefónicas, por telemedicina o domiciliarias permiten un abordaje integral y continuo. Además, la enfermera colabora en la inserción, cuidado y seguimiento del catéter peritoneal, supervisando protocolos estandarizados y realizando lavados, curas y controles postquirúrgicos.
Se realiza valoración nutricional, ajuste de soluciones dializantes, control de infecciones y evaluación del orificio de salida según el sistema de Twardowski. Pruebas funcionales como el Kt/V y el test de equilibrio peritoneal (TEP) permiten valorar la eficacia de la terapia. También se incluyen procedimientos como el cambio del prolongador y seguimiento detallado del estado nutricional, ya que los pacientes con DP tienen alto riesgo de desnutrición. Se abordan recomendaciones dietéticas, ingesta hídrica, uso de suplementos, ejercicio físico y adecuación farmacológica. En definitiva, la consulta de enfermería proporciona atención personalizada, protocolizada y multidisciplinar, fundamental para la adherencia y el bienestar del paciente en diálisis peritoneal.
