TEMA 5. PATOLOGÍA DEL COLON


5.1 ANATOMOFISIOLOGÍA

El intestino grueso se extiende desde la válvula ileocecal hasta el ano. Se puede dividir en los siguientes tramos (en dirección próximo-distal): ciego, colon ascendente, colon transverso, colon descendente, colon sigmoide (o sigma), recto y ano.

En el colon se llevan a cabo varias funciones: la absorción de agua, el almacenamiento de productos de desecho en forma de heces y la absorción, previa síntesis por parte de la flora colónica, de vitamina K. Existen dos grandes reflejos que sirven al avance del contenido alimenticio: el gastroileal (avanza dicho contenido por la válvula ileocecal) y el gastrocólico (avanza el contenido hacia el recto).

 

5.2 CÁNCER COLORRECTAL

El cáncer colorrectal (CCR) representa una de las neoplasias más frecuentes en el mundo occidental. En varones, ocupa el tercer lugar, tras el cáncer de próstata y el de pulmón, mientras que en las mujeres ocupa el segundo lugar tras el de mama; si bien pasa a primer lugar cuando se cuantifican ambos sexos. Representa, a pesar de los avances en el tratamiento, la segunda causa de muerte por cáncer.

Suele diagnosticarse entre la 5.ª y la 7.ª década de la vida, aunque pueden darse casos por debajo de los 40 años. La forma de presentación suele ser rectal en los hombres y con asiento en colon derecho en las mujeres.

En su desarrollo intervienen tanto factores de tipo genético como ambiental. Entre los primeros, la activación de determinados oncogenes y la inhibición de ciertos genes supresores propician su aparición. Sobre los factores ambientales, se considera que ciertos factores dietéticos actúan como predisponentes (grasas animales, carnes rojas y alcohol) y otros como protectores (frutas, verduras y antioxidantes). La forma más común de presentación es la de tipo esporádico, seguido de la asociación de carácter hereditario (poliposis adenomatosa familiar y síndrome de Lynch). 

Alrededor del 95 % resultan ser adenocarcinomas. Se ha clasificado en estadios según la clasificación de Dukes, y la modificación de Astler y Coller, aunque se tiende a sustituir por la clasificación TNM. 

La clínica suele ser tardía, cuando el tumor ya ha invadido la pared intestinal o ha afectado los ganglios linfáticos. Además de la sintomatología general y metastásica, se pueden observar diferentes signos según la localización tumoral.

El diagnóstico del CCR es eminentemente endoscópico ante la presencia de clínica sugestiva. Además de la colonoscopia, (confirmación visual y toma de muestras para estudio histológico), se emplean técnicas radiológicas (colonografía por TC o RM). Así mismo, se necesita un diagnóstico de extensión para comprobar metástasis a distancia con empleo de diversas técnicas radiográficas (TC, ecografía o gammagrafía). En el seguimiento, el antígeno carcinoembrionario (CEA, por sus siglas en inglés) puede ser de utilidad.

El tratamiento de elección del CCR es la cirugía. También se emplean diversas líneas quimioterápicas (para tratamiento local y metastásico) y radioterapia. 

5.3 ENFERMEDAD DIVERTICULAR

Los divertículos son pequeñas dilataciones en forma de saco de la mucosa colónica. Se forman al herniarse, a través de la capa muscular, la mucosa y la serosa del colon. No suelen aparecer antes de los 40 años, si bien son muy comunes en la senectud, por lo que pudieran considerarse parte del proceso de envejecimiento. La localización más frecuente es en el sigma, aunque pueden aparecer en cualquier segmento del colon.

La diverticulosis no presenta una clínica definida, la mayoría de las veces cursa asintomáticamente y, por tanto, tampoco requiere de un tratamiento específico, si bien se recomienda aumentar la ingesta de fibra para favorecer el tránsito. No obstante, cuando aparecen complicaciones del cuadro diverticular sí es necesario actuar.