La aorta juega un papel clave tanto en la conducción de la sangre como en el control de la resistencia vascular periférica y la frecuencia cardiaca. De hecho se dice que hace el papel de “segunda bomba”, función de Windkessel. En el recorrido de la aorta se pueden diferenciar varias partes: la raíz, la aorta ascendente, el arco o cayado aórtico y la aorta descendente o torácica que tras pasar el diafragma se conoce como aorta abdominal (que tiene una parte suprarrenal y otra infrarrenal).
