El envejecimiento es un fenómeno que preocupa cada vez más a las sociedades actuales. La baja natalidad acompañada de la elongación de la esperanza de vida hace que el porcentaje de personas mayores aumente considerablemente. Más adelante se tratará las consecuencias que puede tener el envejecimiento de la población en los sistemas sanitarios, sociales y políticos, pero no menos importante es la visión que la propia sociedad tenga acerca de las personas mayores.
Todo el desarrollo demográfico de los últimos años se explica mediante la teoría de la transición demográfica. Esta teoría intenta explicar los movimientos poblacionales desde los inicios del siglo XIX, puesto que hasta entonces las poblaciones eran bastante estables en cuanto números absolutos se refiere. Siguiendo esta teoría se podría hacer una proyección de cómo será la población del futuro, sin embargo, la transición demográfica no ha conseguido predecir fenómenos como el baby-boom y, por lo tanto, no es del todo consistente. A pesar de las inconsistencias, la transición demográfica sí sirve para entender como se ha llegado hasta la situación poblacional actual. La teoría de la transición demográfica se ha divido en cuatro etapas, aunque en las últimas revisiones de la teoría se le ha añadido una quinta más.
