INTRODUCCIÓN


Desde que en el año 1909 el médico Ignatz Leo Nacher publicara en el New York Medical Journal un artículo en el que definía la geriatría y demandaba una medicina específica para las personas mayores, la importancia de la perspectiva geriátrica no ha hecho más que aumentar. En un principio la propia comunidad médica despreciaba la geriatría como especialidad de la medicina por considerar que apenas podía mejorar a la salud de las personas, asumían que no se podía tratar las cronicidades y además era una especialidad que carecía de cirugía, por lo tanto, era desprestigiada. Sin embargo, Nacher insistía en su importancia y en el citado artículo estableció la definición y la relevancia de la geriatría, decía así: “la Geriatría, (de geras = vejez y yiatría = curación), es un término que me permito sugerir como una adición a nuestro vocabulario para cubrir el mismo campo de la tercera edad, como el término de pediatría en la infancia, para enfatizar la necesidad de considerar la senilidad y la enfermedad aparte de la madurez y asignarle un lugar separado en la medicina.”