INTRODUCCIÓN


El envejecimiento de la población es uno de los principales fenómenos sociales del principio de este siglo y es la consecuencia de tres situaciones: la baja mortalidad, la baja natalidad y el aumento de la esperanza de vida. Algunas personas mayores envejecen de manera satisfactoria o exitosa manteniendo su capacidad funcional y autonomía hasta edades muy avanzadas, mientras que otras sufren de manera precoz enfermedades que dejan secuelas y discapacidad. El envejecimiento puede ser percibido de diversas maneras dependiendo de cómo la persona quiera entender los cambios que experimenta. Se han identificado varias condiciones que pueden rodear el proceso del envejecimiento, la revisión de la literatura muestra que envejecer se asocia a problemas físicos, psicológicos y sociales. En los mayores acontecen cambios que tienen gran entidad y una mayor repercusión que las enfermedades de forma aislada, cómo son los grandes síndromes geriátricos y entre ellos la desnutrición. La prevalencia de desnutrición es elevada en los mayores y en especial, en algunos colectivos específicos como los institucionalizados en residencias, centros de día y en los hospitales, ya que en todos confluyen factores de riesgo.

La malnutrición es un problema complejo que incluye también alteraciones en el estado de salud como el sobrepeso y la obesidad, se evidencian diversas causas y consecuencias y además comporta mayor riesgo de morbimortalidad.