Podemos definir el Shock como un síndrome grave caracterizado por una perfusión tisular inadecuada, dando como resultado una disminución de la entrega de O2 y nutrientes a tejidos y órganos, pudiendo desencadenar una disfunción orgánica y si no es tratado rápidamente en fallo multiorgánico, PCR y muerte.
Clasificación:
En función de las causas que desencadenan este estado, podemos hablar de:
- Shock hipovolémico
- Shock obstructivo
- Shock distributivo
- Shock séptico:
- Shock anafiláctico
- Shock neurogénico
- Shock tóxico
5.1 MONITORIZACIÓN ADICIONAL
Además de la monitorización básica explicada con anterioridad, en los pacientes con shock, se añadirá:
- Control estricto de la diuresis mediante sondaje vesical (SV).
- Medición de la TA de manera invasiva debido a su mayor fiabilidad en estas situaciones.
- Presión Venosa Central (PVC): presión media de todas las fluctuaciones de presión que tienen lugar en la aurícula derecha durante el ciclo cardiaco.
5.2 TRATAMIENTO DEL ESTADO DE SHOCK
Medidas generales de soporte:
- Valoración X-ABC (Control de Hemorragias – Vía Aérea – Respiración – Circulación) y tratamiento sintomático de sostén.
- Administración de O2 suplementario según las necesidades del paciente.
- Obtención de accesos vasculares de gran calibre y reposición de líquidos IV.
- Vigilar signos de edema pulmonar y sobrecarga hídrica.
Shock Hemorrágico:
Control quirúrgico del sangrado.
Transfusión de hemoderivados. Puede ser necesaria la activación de PROTOCOLOS DE TRANSFUSIÓN MASIVA en función de la pérdida de sangre y ajustado al peso del paciente.
Shock Distributivo:
- Reposición de volumen.
- Fármacos inotrópicos o vasopresores como Dopamina o Noradrenalina con el objetivo de mejorar la TA y la contractilidad cardiaca.
- En caso de Shock Séptico, se administrarán de forma precoz antibióticos de amplio espectro.
- En Shock Anafiláctico, la administración de Adrenalina será prioritaria (puede ser necesaria su administración en bolo directo para el tratamiento inicial y posteriormente su mantenimiento con perfusión continua en función de la evolución).
- Shock Cardiogénico: Tratamiento de la causa mediante cirugía cardiaca, colocación de endoprótesis vasculares, angioplastia, colocación de stent, trombólisis, drenado de neumotórax a tensión, drenaje de líquido pericárdico,... en función de la etiología.
