Tema 6. Cribado neonatal de patologías antes del alta hospitalaria


6.1 CRIBADO NEONATAL DE ENFERMEDADES ENDOCRINO-METABÓLICAS

Se denominan enfermedades endocrino-metabólicas, metabolopatías o errores congénitos del metabolismo a un amplio y heterogéneo grupo de trastornos bioquímicos causados en el ADN que se heredan mayoritariamente de forma autosómica recesiva. La falta de diagnóstico y tratamiento precoz puede comprometer tanto la vida como el desarrollo intelectual de los niños afectados.

Si bien, la incidencia de cada uno de estos trastornos es baja, su impacto es muy importante para la Salud Pública. Por ello, el programa de cribado neonatal de enfermedades endocrino-metabólicas es uno de los programas preventivo- asistenciales esenciales en Salud Pública. Es una actividad orientada a la detección precoz de estas enfermedades, su diagnóstico y tratamiento temprano antes de que los síntomas de la enfermedad sean clínicamente detectables así como el seguimiento de los casos detectados. El objetivo es iniciar el tratamiento de forma precoz, en fase presintomática, de cara a mejorar el pronóstico y/o la evolución natural de la enfermedad.

 

La Orden SSI/2065/2014 por la que se modifican los anexos I, II y III del Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud (SNS) y el procedimiento para su actualización, concreta y actualiza la cartera común básica de servicios asistenciales del SNS, entre otros temas, en lo relativo al cribado de estas enfermedades y establece que las enfermedades que forman parte del programa poblacional de cribado neonatal de enfermedades endocrino-metabólicas de la cartera común básica de servicios asistenciales del SNS son:

  • Hipotiroidismo congénito.
  • Fenilcetonuria.
  • Fibrosis quística.
  • Deficiencia de acil-coenzima A-deshidrogenasa de cadena media (MCADD).
  • Deficiencia de 3-hidroxi-acil-coenzima A-deshidrogenasa de cadena larga (LCHADD).
  • Acidemia glutárica tipo I.
  • Anemia de células falciformes.

 

El Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones modificó la cartera común de servicios del SNS, diferenciando una cartera común de servicios asistenciales del SNS (cubiertos de forma completa por financiación pública), de otras carteras como la complementaria de las CC. AA. y estableciendo que las CC. AA. podrán incorporar en sus carteras de servicios complementarias una técnica, tecnología o procedimiento no contemplado en la cartera común de servicios del SNS, para lo cual establecerán los recursos adicionales necesarios.

 

6.1.1 Objetivos del programa

  • Realizar las pruebas metabólicas a los recién nacidos a las 48 horas de vida cumplidas.
  • Detectar enfermedades metabólicas-endocrinas.
  • Instaurar el tratamiento adecuado antes de la aparición de los síntomas de la enfermedad.
  • Reducir la morbimortalidad y posible discapacidad asociada a dichas enfermedades.

 

6.1.2 Población diana

Todos los recién nacidos, independientemente de su lugar de nacimiento.

 

6.1.3 Descripción del procedimiento

Una vez que la familia esté informada adecuadamente y haya firmado el consentimiento informado, se deberá comprobar la identidad del bebé y que el formulario con los datos personales esté completo. La cumplimentación debe realizarse con las precauciones necesarias para que la piel del profesional sanitario no entre en contacto con los círculos del papel de filtro.

Datos mínimos necesarios:

  • Para la identificación y registro de la muestra: Apellidos del RN y fecha de parto.
  • Para la valoración analítica de los resultados: Peso al nacer, edad gestacional, datos sobre nutrición, nombre de la medicación, transfusión e ictericia.

 

Técnica de toma de muestra.

  • Lavado de manos según protocolo.
  • Preparación del material necesario para la punción.
  • Localización del punto de punción: áreas laterales mediales de la superficie plantar del talón del RN, siguiendo la técnica de Blumenfeld. Línea que va desde el punto medio entre el 4º y 5º dedo, paralelamente al contorno del pie, y otra trazada desde el punto medio del 1er dedo, paralelo a la cara interna del pie. La punción se realizará en la parte externa de esas líneas sobre el talón, evitando así la zona central de la planta del pie, por el riesgo de lesiones tendinosas o nerviosas, y zona posterior el talón (evitar osteomielitis del calcáneo).
  • Calentar el talón no es efectivo para aumentar el flujo sanguíneo ni para reducir el dolor. Basta con dar un suave masaje al talón.
  • Posicionar la pierna del bebé por debajo del nivel del corazón para incrementar la presión venosa.
  • Con los guantes puestos, humedecer el talón con desinfectante. El desinfectante que se debe utilizar el clorhexidina acuosa o alcohólica al 2% o alcohol del 70º aplicado con una gasa. No utilizar antisépticos yodados porque son perjudiciales para el niño y pueden alterar los resultados de la prueba. No utilizar cremas anestésicas ni vaselina porque interfieren en el resultado de la prueba.
  • Dejar secar al aire. Comprobar que el talón esté bien seco para evitar diluciones de la muestra.
  • El dispositivo para incisión capilar en el talón del niño se suministra en el sobre oficial de toma de muestras y es el único indicado para realizar la punción. Este dispositivo practica una incisión amplia y delicada que penetra en el lecho capilar respetando gran parte de la inervación del tejido. No deben utilizarse agujas intravenosas, intramusculares o subcutáneas ya que no disponen de un sistema de freno y la punción penetra más allá de lo recomendado, pudiendo ocasionar lesiones en el neonato.
  • Secar bien la primera gota de sangre con una gasa estéril, ya que contiene fluidos tisulares que pueden diluir la
  • Esperar a que se forme una gota grande de sangre
  • Sin acercar la mano a la zona de punción, presionar el talón y relajar intermitentemente a medida que se formen gotas de sangre. Para incrementar el flujo sanguíneo, puede aplicarse una suave presión con el pulgar de forma intermitente desde la parte superior de la pierna al talón y mantener el pie por debajo del nivel del corazón. Tener en cuenta que apretar constriñendo la zona de punción para que fluya más sangre puede provocar hemólisis y mezcla de fluidos tisulares con la muestra.
  • Impregnar la tarjeta de filtro con cada gota de sangre, rellenando bien cada círculo impreso con una única gota de sangre. Observar la saturación de cada círculo impreso a medida que la sangre difunde por el papel de filtro (comprobar que ha traspasado el papel por la cara posterior). Se necesitan como mínimo 6 círculos de sangre de 3.2 mm de diámetro impregnados por su anverso y reverso.
  • Una vez finalizada la toma de muestra, elevar el pie del bebé y aplicar una leve presión en la zona de punción con una gasa estéril.
  • Desechar todos los dispositivos utilizados en su contenedor correspondiente.
  • Dejar que la muestra de sangre impregnada en el papel se seque completamente al aire, en posición horizontal y apoyada en una superficie no absorbente durante un mínimo de 3 horas a temperatura ambiente y protegida de la luz directa.

 

Comunicación de resultados

  • Resultado negativo: El laboratorio responsable comunicará el resultado a los padres o tutores del RN por carta.
  • Resultado positivo: Se comunicará el resultado por teléfono desde el laboratorio a la familia y se remitirá a las unidades de seguimiento oportunas para establecer el diagnóstico definitivo e instaurar el tratamiento necesario.
  • Resultado dudoso: Se remitirá listado de pacientes para repetir pruebas.

 

Repetición de pruebas metabólicas

Se repetirán las pruebas metabólicas a los 15 días de vida en:

  • RN prematuros menores de 32 SG,
  • RN con peso al nacimiento inferior a 1500 g.
  • Gemelos del mismo sexo.

 

Medidas de analgesia no farmacológica

Se denomina analgesia no farmacológica a una serie de medidas profilácticas y complementarias que tienen como objetivo reducir el dolor y que no conllevan la administración de medicación.

 Entre las técnicas más utilizadas se encuentran:

  • Lactancia materna: consiste en aprovechar el efecto analgésico del amamantamiento mientras se realizan procedimientos dolorosos en lactantes de corta edad (1-12 meses). El efecto analgésico se obtiene por la presencia de triptófano en la leche, precursor de la melatonina, que aumenta la concentración de beta-endorfinas en la sangre.
  • Sacarosa vía oral u otras soluciones edulcoradas: Las soluciones edulcoradas como medida de analgesia no farmacológica son el método más estudiado y con más evidencia disponible hasta el momento. Consiste en la administración de soluciones de sacarosa oral u otras similares como glucosa o dextrosa en diferentes concentraciones, normalmente unos 2 minutos antes de realizar el procedimiento invasivo, pues es cuando se consigue la máxima efectividad teniendo una duración aproximada de 7 minutos. Existe pluralidad en cuanto a los volúmenes a administrar recomendados, siendo administrados en la mayoría de los estudios 2 ml de la solución de sacarosa oral al 24% en un tiempo de 2 minutos previos al procedimiento doloroso. El límite estudiado de analgesia fiable es a los 12 meses de edad, más allá de este tiempo no está clara su eficacia. La mejor forma de administración es dejándola caer suavemente sobre la parte anterior de la lengua, que es donde se encuentran el mayor número de papilas gustativas.
  • Método canguro o piel con piel: El método canguro o también conocido como piel con piel consiste en colocar al neonato entre los pechos de la madre o padre, en posición ventral. La cabeza vuelta hacia un lado y ligeramente extendida, las caderas están flexionadas y las piernas extendidas en una postura que recuerda a la de una rana. Los brazos también están flexionados y el abdomen del bebé debe quedar a la altura del epigastrio de la madre o del padre. Esta postura facilita el acceso al pecho y por tanto a la lactancia materna. Este es el método de elección frente a la colocación del niño en una camilla, pues se ha demostrado que la posición supina aumenta la percepción del dolor.
  • Succión no nutritiva: Consiste en la estimulación del reflejo de succión a través de chupetes, dedo, tetina o pezón no lactante. Activa los receptores orotáctiles y mecanoreceptores que estimulan la analgesia endógena por liberación de serotonina. Si esta medida va a acompañada de otras medidas tal como la sacarosa o leche materna extraída se potencia su efecto.
  • Contención: Consiste en mantener al niño en posición lateral, con brazos y piernas flexionados cercanos al tronco por parte de los profesionales que lo asisten o de sus padres, adoptando una postura de flexión fisiológica simulando el ambiente uterino. Se potencia su efecto si va acompañada de succión no nutritiva. Se recomienda la contención durante el procedimiento y dos minutos después de éste.

 

6.2 CRIBADO NEONATAL DE HIPOACUSIAS

6.2.1 Definición

La sordera congénita puede obstaculizar el desarrollo del habla y afectar el crecimiento intelectual, emocional y social del bebé. Durante los primeros tres meses de vida, se produce un importante desarrollo de las vías auditivas. Sin programas de detección temprana, el diagnóstico de una pérdida auditiva grave generalmente se hace alrededor de los 3 años en promedio. Identificar el problema e intervenir en los primeros 6 meses puede aprovechar la plasticidad cerebral para facilitar el desarrollo del lenguaje y mejorar el aprendizaje.

Las otoemisiones acústicas son sonidos débiles generados por las células ciliares externas de la cóclea. Las otoemisiones acústicas provocadas responden a estímulos sonoros y se detectan colocando una sonda en el oído. Esta prueba evalúa la salud de las células ciliadas de la cóclea, aunque no puede detectar ciertos tipos de pérdida auditiva. Es una prueba económica y confiable, con una alta sensibilidad (90-100%) y especificidad (85-100%) si se realiza entre el tercer y sexto día de vida.

Las pruebas automatizadas de respuesta auditiva del tronco encefálico (potenciales auditivos automáticos) examinan toda la vía auditiva, desde el nervio auditivo hasta el tronco cerebral. Dado que las otoemisiones acústicas provocadas no pueden evaluar la transmisión del sonido desde las células ciliadas internas hasta el cerebro, se recomienda realizar potenciales auditivos automáticos en neonatos con factores de riesgo. Aunque esta prueba requiere más tiempo y material que las otoemisiones acústicas, tiene menos falsos positivos.

 

Los factores de riesgo de hipoacusias son los siguientes:

  • Antecedentes familiares de sordera infantil permanente: Se debe prestar especial atención a los familiares de primer grado (padre, madre, hermanos). Es recomendable intentar recopilar datos de hasta tres generaciones (abuelos/as, bisabuelos/as, tíos/as, primos/as).
  • Estancia prolongada en UCIN: Estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) superior a 5 días así como factores específicos, que incluyen oxigenación extracorpórea, ventilación asistida, encefalopatía hipóxico-isquémica, especialmente si requiere hipotermia, y prematuridad extrema.
  • Hiperbilirrubinemia que cumple con los criterios para exanguinotransfusión según la edad y los factores de riesgo.
  • Medicación ototóxica: Uso de antibióticos aminoglucósidos (gentamicina, amikacina) o de diuréticos de asa (furosemida).
  • Infecciones congénitas: Infecciones como citomegalovirus, toxoplasmosis, rubéola, sífilis, herpes, zika.
  • Meningitis bacteriana o vírica.
  • Malformaciones craneofaciales: Malformaciones del pabellón y conducto auditivo, fisura palatina, o hueso temporal (excluyendo fositas y apéndices preauriculares).
  • Síndromes o trastornos genéticos: Síndromes como neurofibromatosis, osteopetrosis, Waardenburg, Síndrome de Down, entre otros.
  • Traumatismo craneal significativo, especialmente fracturas del hueso temporal o la base del cráneo, se deben considerar particularmente si ocurrieron después de los primeros 3 meses del suceso.

 

6.2.2 Objetivos

  • Realizar la primera prueba de detección precoz de la hipoacusia antes del alta hospitalaria, o completar el proceso de cribado mediante las pruebas apropiadas antes de las tres semanas de vida en los casos con primera prueba de cribado alterada.
  • Realizar la confirmación diagnóstica de cualquier trastorno auditivo detectado mediante el cribado antes de los tres meses de vida.
  • Iniciar el tratamiento apropiado en función del trastorno de la audición detectado antes de los 6 meses de vida.
  • Realizar un seguimiento multidisciplinar de todos aquellos casos de hipoacusia neonatal.

 

6.2.3 Población diana

Los recién nacidos, durante su primer mes de vida, independientemente del tipo de centro donde nazcan, pueden someterse a un cribado auditivo con la autorización de sus padres o representantes legales antes de salir del hospital o centro neonatal. Además, los bebés que vuelvan a ingresar durante este periodo y tengan factores de riesgo auditivo, como tratamiento médico o patologías como hiperbilirrubinemia o meningitis, deben repetir el examen antes de recibir el alta hospitalaria.

 

6.2.4 Metodología de cribado

Momento del cribado:

  • Realizar al menos 24 horas después del nacimiento y lo más cercano posible al alta hospitalaria, idealmente a partir de las 48 horas de vida (es más importante para las otoemisiones acústicas provocadas (OEAP) que para los potenciales auditivos automáticos (PEATCa).

 

Recién nacidos sin factores de riesgo:

  • Primera prueba:

-  Realizar con OEAP por personal de enfermería.

-  Si el resultado es alterado, informar a los padres y citar al bebé para una repetición de la prueba antes de las 3 semanas de vida (preferiblemente antes de las 2 semanas).

  • Segunda prueba:

-  Repetir la prueba con OEAP debido a la alta tasa de falsos positivos antes de los 3 días de vida.

-  Si el resultado sigue siendo alterado, realizar ese mismo día una prueba con PEATCa.

  • Interconsulta:

-  Si el resultado de los PEATCa es patológico, un pediatra realizará una interconsulta al servicio de ORL para confirmación diagnóstica.

-  Recoger una muestra de orina o saliva para citomegalovirus (CMV) ese mismo día, según el protocolo de cada comunidad autónoma.

 

Recién nacidos con factores de riesgo o ingreso en UCIN:

  • Primera prueba:

-  Realizar directamente con PEATCa por personal de enfermería.

-  Anotar los factores de riesgo de hipoacusia en la cartilla de salud infantil.

-  Aunque el resultado del cribado sea normal, realizar una valoración audiológica por ORL ante cualquier sospecha de pérdida auditiva.

  • Segunda prueba:

-  Si el resultado de PEATCa es alterado, citar nuevamente antes de los 7-10 días de vida para repetición.

-  Si la segunda prueba también es alterada, remitir al servicio de ORL para seguimiento antes de las 3 semanas de vida.

-  Ese mismo día, recoger una muestra de orina o saliva para detección de CMV.

 

6.3 CRIBADO NEONATAL UNIVERSAL DE CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS CRÍTICAS CON PULSIOXIMETRÍA

Entre el 5 y el 12 por cada 1000 recién nacidos presentan cardiopatías congénitas moderadas o graves, según diferentes estudios, y aproximadamente un 25% de estas son cardiopatías congénitas críticas (CCC), definidas por requerir intervención quirúrgica o cateterismo dentro del primer mes de vida. La falta de diagnóstico temprano de estas CCC puede resultar en muerte o un aumento significativo en la mortalidad. Una proporción considerable de estas cardiopatías no se diagnostican prenatalmente ni de manera temprana después del nacimiento, y esta proporción depende de la calidad del cribado ecográfico y de los servicios de atención neonatal. En las mejores condiciones, se estima que entre el 20 y el 30% de las CCC podrían no diagnosticarse actualmente mediante ecografía prenatal y examen físico neonatal.

Durante la vida fetal, el conducto arterioso permite que la sangre oxigenada pase de la arteria pulmonar a la aorta, evitando la circulación pulmonar que no está funcionando. Esto se conoce como un cortocircuito derecha-izquierda. Sin embargo, con el inicio de la respiración después del nacimiento, los pulmones se expanden y la saturación de oxígeno aumenta, lo que provoca una vasodilatación pulmonar y una disminución en la resistencia vascular pulmonar. Al mismo tiempo, la resistencia sistémica aumenta después de la separación de la placenta. Estos cambios repentinos resultan en un flujo sanguíneo a través del conducto que cambia de derecha-izquierda a izquierda-derecha.

Normalmente, el conducto arterioso pulmonar se cierra en las primeras 10-72 horas después del nacimiento. Sin embargo, si el conducto arterioso permanece abierto y hay un flujo pulmonar significativo, superior al flujo sistémico en un 50%, se produce una situación de paradoja hemodinámica, con un aumento en el gasto cardiaco del ventrículo izquierdo pero sin un aumento correspondiente en el flujo sistémico. Esto puede dar lugar a una diferencia en la saturación de oxígeno entre la parte preductal y posductal del cuerpo.

Cualquier cardiopatía que afecte el intercambio gaseoso puede resultar en una desaturación y la consiguiente cianosis.

 

6.3.1 Objetivos específicos del programa de cribado

  • Detección precoz de cardiopatías congénitas críticas.
  • Detección de trastornos no cardiacos que cursan con hipoxia, como neumonía, sepsis, hipertensión pulmonar, síndrome de aspiración meconial, neumotórax y hemoglobinopatías (falsos positivos de cardiopatía congénitas).

 

En 2012, se llevó a cabo una revisión sistemática que incluyó 13 estudios con un total de 229,421 recién nacidos. Los resultados mostraron que la sensibilidad del cribado con pulsioximetría fue del 76.5%, la especificidad fue del 99.9%, y el índice de falsos positivos fue del 0.14%. Como conclusión, se determinó que la pulsioximetría cumple con los criterios necesarios para ser utilizada como método de cribado para las cardiopatías congénitas críticas (DCCC). Además, se observó que tanto el personal sanitario como las familias aceptaron bien este método.

La evidencia disponible es suficiente para recomendar el cribado neonatal utilizando la saturación de oxígeno en las primeras horas después del nacimiento, combinado con la detección prenatal y la evaluación clínica (nivel de evidencia A).

 

6.3.2     Población diana

Recién nacidos de 34 o más semanas de gestación, sanos, asintomáticos y que no hayan requerido hospitalización durante su estancia en el servicio de maternidad.

 

6.3.3 Momento del cribado

Según la evidencia disponible, se recomienda realizar un cribado precoz (antes de 24 horas tras el nacimiento) en lugar de un cribado tardío (después de 24 horas), siendo más efectivo cuando se lleva a cabo dentro de las primeras 12 horas, a pesar de que esto pueda aumentar el número de falsos positivos (nivel de evidencia B).

 

6.3.4 Descripción del procedimiento

Material

  • Pulsioxímetro y fuente de energía.
  • Sonda-sensor adhesivo desechable o reutilizable.
  • Fonendoscopio.
  • Gasas.
  • Antiséptico (alcohol 70%).
  • Agua.
  • Esparadrapo hipoalergénico.

 

Técnica

  • Informar a los padres o tutores del procedimiento que se va a realizar, solicitar su colaboración y consentimiento informado de forma verbal.
  • Comprobar la identidad del recién nacido.
  • Lavado de manos según protocolo.
  • Limpiar y secar la zona con agua, si es necesario.
  • La piel del recién nacido tiene que estar íntegra, no edematizada y caliente.
  • Colocar el sensor en la palma de la mano derecha, que correspondería a la saturación de oxígeno preductal.
  • Colocar el sensor de tal forma que el emisor de luz y el fotodetector queden enfrentados.
  • No colocar el sensor muy apretado.
  • En caso de existir fuentes de luz brillante, cubrir el sensor con algún material opaco, de tal manera que reduzcamos la interferencia que pueda ocasionar la luz ambiental.
  • Una vez colocado el sensor, no se debe sostener con la mano, ya que interfiere con la señal.
  • Realizar dos tomas de saturación.
  • El tiempo de observación será de dos minutos, con buena señal de captación de la onda de pulso.
  • Tras realizar la toma de la saturación de oxígeno preductal, utilizar el mismo sensor para realizar dos tomas de saturación de oxígeno postductal. Para ello, utilizaremos cualquiera de las caras laterales de los pies o mano izquierda.
  • Auscultar la frecuencia cardiaca para comprobar que coincide con la que registra el pulsioxímetro.

 

Se considera normal una saturación de oxígeno mayor del 95% en la mano derecha (preductal) o una diferencia entre este valor (preductal) y posductal menor o igual al 3%.

Si el resultado es normal, se considera que el cribado es negativo. Se registrará el resultado en la historia clínica del recién nacido y en su cartilla de salud.

Si los valores obtenidos de saturación de oxígeno son de 90-94% o la diferencia entre saturación preductal y posductal es mayor del 3%, se comunicará el resultado al pediatra y se continuará el algoritmo. En este caso, sería necesario repetir el cribado a los 30-60 minutos y realizar una valoración clínica.

El cribado se considera positivo cuando tras esperar el tiempo necesario, la saturación de oxígeno preductal continúa siendo menor de 95% o la diferencia entre la saturación preductal y posductal es mayor o igual al 3%.

Si al realizar una primera valoración, el resultado obtenido en la pulsioximetría es menor de un 90% en cualquiera de las extremidades del recién nacido el resultado obtenido es positivo de forma directa, no es necesario repetir la prueba.

Si el cribado es positivo, se avisará al pediatra para que realice una valoración clínica urgente y solicite una ecocardiografía urgente.

Sánchez Luna M, Pérez Muñuzuri A, Sanz López E, Leante Castellanos JL, Benavente Fernández I, Ruiz Campillo CW, et al. Cribado de cardiopatías congénitas críticas en el periodo neonatal. Recomendación de la Sociedad Española de Neonatología. An Pediatr (Barc). 2018 Feb;88(2):112.e1-112.e6.

 

6.4 ALTA HOSPITALARIA

Los criterios para el alta de un recién nacido deben abordar tanto la estabilidad fisiológica del bebé como la capacidad de la familia para brindarle cuidados en el hogar. En las últimas décadas, la duración de la estancia postparto ha ido reduciéndose progresivamente. En la actualidad, en nuestro entorno, lo habitual es que los recién nacidos sanos permanezcan en el hospital al menos 48 horas después de un parto vaginal y de 72 a 96 horas después de una cesárea.

El alta de un recién nacido a término y sano depende de varios factores, como la salud de la madre, la estabilidad del bebé, la competencia de la madre para el cuidado del recién nacido, el apoyo en el hogar y el acceso a un seguimiento médico adecuado. Es fundamental fomentar la lactancia materna a demanda y asegurarse de que se establezca antes del alta. Se recomienda evaluar el peso del bebé y su estado de hidratación y nutrición, especialmente si es lactado exclusivamente con leche materna y nació por cesárea.

Para garantizar un alta segura, se deben observar signos vitales estables durante al menos 12 horas antes del alta:

  • Temperatura axilar entre 36.5 y 37.4 ºC.
  • Frecuencia respiratoria inferior a 60 respiraciones por minuto sin signos de dificultad respiratoria.
  • Frecuencia cardíaca despierto entre 100 y 160 latidos por minuto.
  • Diuresis regular y al menos una evacuación de meconio de forma espontánea.

 

Además, el bebé debe haber completado al menos dos tomas de alimentación con una adecuada coordinación de succión y respiración.

 

Es normal que los recién nacidos sanos pierdan entre el 7% y el 10% de su peso al nacer, pero se espera que lo recuperen alrededor de las 2 semanas de vida. La madre debe recibir la información y el entrenamiento necesarios para cuidar al bebé correctamente, y se debe confirmar que ha adquirido los conocimientos y habilidades pertinentes.

Se deben proporcionar instrucciones para el seguimiento médico posterior del bebé, recomendando una cita en atención primaria dentro de las 72 horas posteriores al alta hospitalaria, idealmente planificada antes del alta en coordinación entre el hospital y atención primaria.

También se deben brindar instrucciones sobre cómo actuar en caso de complicaciones o emergencias.

 

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