TEMA 2. POSTURAS QUIRÚRGICAS


A continuación, describiremos las principales posturas utilizadas en el ámbito quirúrgico. Sin embargo, existen muchas más, tantas como tipos de cirugía a realizar. Conociendo las descritas más abajo seremos capaces de adecuarlas en función de la cirugía y necesidades del cirujano con facilidad.  

1. DECÚBITO SUPINO O DORSAL 

Es la posición más utilizada, dado que un gran número de intervenciones quirúrgicas pueden realizarse en dicha posición como, por ejemplo, cirugía abdominal, cirugía vascular o cirugía maxilofacial entre otras. La cabeza y columna deben estar alineadas, los pies dentro de la camilla y las piernas no se deben de cruzar.

Aunque es la posición más fisiológica de todas, se deben tener en cuenta las zonas de presión para intentar minimizarlas lo máximo posible. Si la intervención va a ser prolongada deberán ponerse cojines acolchados bajo los pies y los huecos poplíteos, parche de protección en la zona sacra y un acolchado fenestrado bajo la cabeza. Si los brazos van pegados al cuerpo si les protegerá del contacto con la mesa y se sujetaran. En el caso de que los brazos deban abrirse en cruz, la apertura nunca alcanzara los 90º y al igual que cuando van pegados al cuerpo deberán sujetarse correctamente. 

1.1. Zonas de presión en decúbito supino

  • Vertebras torácicas.
  • Olécranon.
  • Escapula.
  • Calcáneos
  • Sacro y Cóccix.
  • Occipital. 

1.2. Repercusiones fisiológicas del decúbito supino

  • Compromiso respiratorio por la compresión diafragmática del abdomen, reduciendo la ventilación, hecho que se verá agudizado en el caso de estar sometido a anestesia general por la consecuente disminución del tono muscular.
  • Riesgo de atelectasias por la posibilidad de cierre de las vías aéreas pequeñas.
  • Hipotensión.
  • Compresión de la vena cava inferior, más probable en pacientes obesos y embazadas. Como consecuencia de la compresión se reducirá el retorno venoso y el gasto cardiaco provocando hipotensión. Inclinando la cama 10º hacia la izquierda (Till left) el efecto se ve disminuido.
  • En el caso de que la cirugía se prolongue en el tiempo aumenta el riesgo de pie equino y ulceras en los talones.

 

Imagen 19. Decúbito supino.

 

2. TRENDELENBURG

Se sitúa al paciente en decúbito supino para posteriormente inclinar la mesa de operaciones 45 grados (normalmente se tiende a una inclinación menor) hacia la cabecera del paciente, quedando de esta manera la cabeza más baja que el resto del cuerpo. Se puede flexionar ligeramente la mesa a la altura del hueco poplíteo del paciente, pero no es imprescindible, ya que en esta posición SIEMPRE se mantendrá sujeto al paciente por una cincha a nivel de las crestas iliacas. Esta posición esta principalmente indicada en cirugía abdominal baja y pélvica, ya que la angulación permite un mejor abordaje de la zona por el desplazamiento del contenido abdominal.

Las zonas de presión y recomendaciones en la colocación serán las mismas que para el decúbito supino clásico añadiendo la cincha a nivel de las crestas iliacas. En esta posición aun es más importante si cabe la correcta sujeción del paciente y en particular de los brazos.  Debemos asegurarnos también de que el tubo este bien sujeto y no se vea desplazado hacia el bronquio derecho cuando se proceda a la inclinación. 

2.1. Repercusiones fisiológicas del trendelenburg

  • Limitación de la movilidad diafragmática limitando en consecuencia la respiración. Además de una restricción de la compliancia pulmonar por la compresión del contenido abdominal sobre la base pulmonar. Este trabajo respiratorio puede derivar en hipercapnia e hipertensión en pacientes ancianos u obesos.
  • Aumento de la presión intratorácica.
  • Restricción en la perfusión de las EEII, la cual en pacientes sanos y jóvenes no suele representar mayor problema por la activación de las reacciones compensatorias (vasodilatación y bradicardia); sin embargo, en pacientes con alteraciones cardiovasculares y en ancianos puede precipitar trastornos isquémicos postoperatorios.
  • Se incrementa significativamente la PAM (Presión arterial media) y la PPC (presión pulmonar capilar), con mayor demanda de la oxigenación cardíaca, por lo que, si la reserva cardíaca previamente está muy disminuida, puede desencadenar una cardiopatía congestiva aguda o isquemia miocárdica.
  • Disminución considerable del gasto cardiaco (20-40%).
  • La presión venosa yugular e intracraneal se verán fuertemente elevadas con el consiguiente descenso de la presión de perfusión cerebral. 

Cuando se vaya a retornar al paciente a la posición neutra, debe hacerse muy lentamente para evitar la muy frecuente hipotensión por un reposicionamiento rápido.

 

 

Imagen 20. Trendelenburg. Vía hablemosdeenfermería.

 

3. ANTITRENDELENBURG, MORESTIN O TRENDELENBURG INVERSA

 

Una vez más partimos del decúbito supino para posteriormente inclinar la mesa de operaciones en sentido contrario al trendelenburg, quedando los pies más abajo que el resto del cuerpo y la cabeza más arriba. Principalmente se utiliza en cirugía de tiroides, porción inferior del esófago, vesícula o vías biliares, cabeza y cuello.

 

Imagen 21. Posición antitrendelenburg, Morestin, trendelenburg invertida o inversa. Vía hablemosdeenfermería.

 

Las zonas de presión serán las mismas que el decúbito supino puro. Al igual que en el trendelenburg, hay que asegurarse de una adecuada sujeción del cuerpo y extremidades del paciente. En los casos en que la inclinación va a ser mayor, se suele poner un apoyapié en el extremo distal de la mesa para evitar el desplazamiento por gravedad del paciente.

Entre las repercusiones fisiológicas más significativas nos encontramos: estasis venoso en miembros inferiores, hipotensión y alto riesgo de tromboembolismo postoperatorio. 

4. ROSER O PROETZ 

Se colocará al paciente en decúbito supino y después de la intubación se procederá a quebrar el prolongador del cabecero de la cama para que la cabeza cuelgue provocando una hiperextensión de cuello. También se puede quitar directamente el prolongador del cabecero. Su principal indicación es para la cirugía de tiroides y paratiroides.

Las zonas de presión y las repercusiones fisiológicas son prácticamente iguales a las del decúbito supino, sin embargo, hay algún matiz que debemos tener en cuenta:

  • La parte posterior del cuello deberá estar acolchada para que no roce con el canto de la mesa de operaciones.
  • La presión intracraneal se verá aumentada.

 

Imagen 22. Posición Proetz. Vía hablemosdeenfermería.

 

5. FOWLER O SEMISENTADO

 

El paciente se sitúa sentado, con el tronco y cabeza elevados al menos 45 grados. En el Fowler puro las piernas quedaran más bajas que el resto del cuerpo porque se flexionara la mesa a la altura de los huecos poplíteos de ambas piernas, pero existen varias modificaciones que no solo no flexionan la mesa en ese punto, sino que la elevan.

Se usa principalmente en cirugías de reconstrucción de mama, cirugía de hombro, maxilofacial o nasofaríngea. 

5.1. Zonas de presión

  • Occipital.
  • Escapula.
  • Tuberosidad isquiática.
  • Huecos poplíteos.
  • Calcáneos. 

Se debe acolchar correctamente todas las zonas de presión y sujetar los brazos con cinchas para que no caigan cuando se anestesie al paciente si se va a realizar la intervención con anestesia general.

Entre las repercusiones fisiológicas más significativas del Fowler está la hipotensión postural, estasis venoso en las extremidades inferiores o embolia gaseosa. 

6. POSICIÓN SEDENTE 

Es una variante de la posición Fowler utilizada principalmente en neurocirugía para realizar craneotomías, considerándose el abordaje óptimo para la fosa posterior.  Las dos diferencias más sustanciales con la posición de Fowler son que el tronco esta vertical y el cráneo se sujeta mediante el cabezal de Mayfield.

Los brazos apoyan sobre el abdomen y sobre las piernas se colocará una faja de sujeción. Los puntos de apoyo y las posibles alteraciones fisiológicas serán las mismas que en la posición de Fowler.

Este tipo de abordaje en neurocirugía en vez del prono tiene ciertas ventajas como una mejor exposición quirúrgica, menor sangrado, mucho mejor acceso a la vía aérea y menor compromiso de la misma.

 

Imagen 23. Posición sedente. Vía neurocirugiacontemporanea.com.

 

7. POSICIÓN ORTOPÉDICA O TRAUMATOLÓGICA 

Dentro de esta denominación podemos agrupar a todas aquellas posiciones en las cuales se usa la mesa ortopédica o de fracturas. La posición de partida será el decúbito supino, para posteriormente retirar los dos accesorios de apoyo de extremidades inferiores y adaptar al paciente en la posición adecuada a través de las “patas” de la mesa ortopédica que estarán debajo.

Como hemos visto en el apartado de la mesa de operaciones, modalidades y accesorios, la mesa de operaciones ortopédica o de fracturas permite colocar al paciente en la situación adecuada para la reducción y enclavamiento de fracturas de cadera y tibia o para otros procedimientos ortopédicos del miembro inferior. Consta de dos “patas” articulables en dos ejes y con un botín (siempre acolchado) en su extremo distal para sujetar la pierna del paciente. Gracias a estos dispositivos, la pierna fracturada puede ser rotada, traccionada o liberada, en función de las necesidades propias de la cirugía a realizar y además proporciona un acceso circunferencial a la misma. La pierna no fracturada puede sujetarse a través de la otra “pata” en posición neutra o flexionada sobre una pernera o sobre otro accesorio de apoyo. En el periné se situará un cilindro acolchado que actuará como freno. Existen varios accesorios extras que pueden usarse y que serán parecidos, pero a la vez distintos en función de la casa comercial, por ello, es muy importante como enfermera quirúrgica familiarizarse con todos aquellos accesorios de nuestra área quirúrgica que se puedan utilizar.

En función de la anestesia que se le vaya a aplicar al paciente, así como de las preferencias por parte del anestesista o cirujano, puede variar el traspaso del paciente de la cama a la mesa de operaciones en esta posición.

  • Se anestesia al paciente en la cama, ya sea anestesia general o intradural, y posteriormente con el paciente ya anestesiado (para que no sufra con el traspaso y movimientos) y la mesa de operaciones ya lista con las patas ortopédicas dispuestas (cilindro de freno perineal quitado), procedemos a traspasar y colocar al paciente en la mesa ortopédica y colocamos el cilindro perineal. Se requerirá de al menos cuatro personas colaborando en el traspaso y posicionamiento.
  • La mesa de operaciones ortopédica está preparada con las patas ortopédicas debajo de los prolongadores de apoyo del miembro inferior. Se procede a anestesiar al paciente en la mesa directamente. Una vez el paciente este anestesiado se quitan los soportes para el apoyo de miembros inferiores (a la vez tiene que haber dos personas sujetando las piernas para que no se caigan) y seguidamente colocamos la pierna fracturada en la bota y la sana en el dispositivo de elección del cirujano. Finalmente se colocará el cilindro de freno en periné y cinchas de protección necesarias. El cirujano ajustara la bota con la tracción necesaria en la pierna fracturada. Esta opción es menos usada ya que supone mayor sufrimiento para el paciente al pasarle sin anestesiar desde la cama a la mesa de operaciones.

Una vez colocados los miembros inferiores se procederá a la colocación de los miembros superiores. El brazo del mismo lado que la pierna fracturada debe ir colocado en flexión de 90º y sujeto sobre un arco (siempre acolchado).

Los posibles efectos fisiológicos serán las mismos que los del decúbito dorsal. Los puntos de apoyo serán los mismos que los del decúbito dorsal incluyendo los calcáneos o al menos el que este en la bota, si la pierna sana está en la pernera el punto de apoyo será el hueco poplíteo. Hay que tener mucho cuidado en esta posición puesto que hay muchas partes del cuerpo que pueden contactar con el metal de la mesa y las patas, siempre hay que protegerlas para que no se produzca daño tisular.

 

Imagen 24. Posición traumatológica. Extraída de Maquet.

 

8. LITOTOMÍA, DORSOSACRA O GINECOLÓGICA 

Puede considerarse una modificación del decúbito supino, el paciente se coloca en posición supina para posteriormente flexionar, elevar y abducir las extremidades inferiores mediante la ayuda de unas perneras o estribos (prácticamente en desuso). Esta posición es principalmente utilizada en cirugía ginecológica y rectal. 

8.1. Zonas de presión en posición de litotomía

  • Sacro y cóccix (en litotomías altas no).
  • Occipital.
  • Hueco poplíteo.
  • Olecranon.
  • Escapula.
  • Vertebras torácicas.

Las protecciones necesarias serán practicante las usadas en decúbito supino, pero sustituyendo el acolchado bajo el hueco poplíteo por otro adaptado a las perneras en caso de usarlas o en el caso de los estribos, se protegerá la zona del pie en la que enganche.

En esta posición, igual que en decúbito supino tenemos la opción de abrir los brazos en cruz con la ayuda de los apoyabrazos (nunca abrirlos más de 90º), o dejar los brazos pegados al cuerpo y sujetarlos con la sabana entremetida o con una cincha. En el caso de dejarlos pegados al cuerpo hay que tener cuidado de que no se vean aplastados los dedos de la mano cuando elevemos las piernas del paciente. 

8.2. Repercusiones fisiopatológicas en posición de litotomía

  • Aumento de la presión intratorácica.
  • Hipotensión (principalmente al bajar las piernas tras la intervención).
  • Lesiones por compresión de nervios periféricos (ciático poplíteo externo principalmente).

Es importante la secuencia en la que se realiza el movimiento del paciente para lograr esta postura. Lo primero que hay que tener claro, es que al paciente no se le puede colocar en posición de litotomía hasta haberse realizado la anestesia. Posteriormente, se desliza al paciente hasta que apoye los glúteos en el extremo inferior de la mesa. Luego, de forma simultánea (para evitar luxaciones de las caderas) se procederá a la elevación, flexión y abducción de las dos piernas. La pernera se debe adaptar a las extremidades del paciente, no al revés. Es muy importante que además de estar acolchada, la pernera no haga presión en el hueco poplíteo. De la misma manera que al colocar las piernas al inicio de la intervención, cuando esta finalice se bajaran ambas extremidades de nuevo simultáneamente y con lentitud.

En la litotomía alta debemos tener cuidado, ya que una excesiva flexión de las caderas comprimirá los grandes vasos y vísceras abdominales comprometiendo la irrigación de estas y de las extremidades inferiores.

 

 

Imagen 25. Posición litotomía.

 

Imagen 26. a) Litotomía baja, b) hemilitotomía, c) NO litotomía sino decúbito supino modificado

 

9. POSICIÓN PRONA O VENTRAL 

Es sin ninguna duda la posición menos fisiológica y más comprometida de todos por los problemas fitopatológicos que provoca y las dificultades para la anestesia que conlleva.

En esta posición se situará al paciente boca abajo con cabeza y cuerpo alineados, brazos extendidos hacia delante con las palmas de las manos hacia la mesa y piernas extendidos con los pies en flexión neutra y dorsos apoyado en la mesa. Tiene su aplicación principalmente para la cirugía de espalda, cráneo, tronco y piernas.

 

Imagen 27. Decúbito prono.

 

Al paciente se le anestesiará en decúbito supino y normalmente en la cama en la que entra a quirófano, para posteriormente de forma coordinada, al menos entre cinco personas se procederá a girarlo sobre la mesa de operaciones en la siguiente secuencia:

  1. Aunque en algunas cirugías es necesario no elevar el tronco ni la cintura pélvica (como podemos ver en la foto superior), en los casos que el acto quirúrgico no lo impida, sí deben de colocarse foams o rodillos a la altura donde apoyara el tórax y cintura pélvica. Otras veces la cirugía, como en el caso de las laminectomías, precisa del llamado “trineo” o accesorio de Wilson Frame, adoptando con ellos la posición de laminectomía. Todos estos dispositivos deberán estar colocados antes de proceder al giro del paciente.
  2. Durante la maniobra el anestesista deberá sujetar el TOT y dirigirá la operación desde la cabecera de la cama. Dos personas más se situarán a cada lado de la cama sujetando SNG, accesos vasculares, drenajes y ejecutando el giro.
  3. El anestesista procede a desconectar el TOT del respirador.
  4. Se desplaza al paciente hasta el extremo de la cama contrario al sentido del giro/lateralización.
  5. Colocar una sábana limpia en el lado hacia el que el paciente va a mirar cuando se encuentre en decúbito lateral. Introducir la sábana debajo del paciente todo lo que se pueda y dejad que 2/3 de la sábana se quede colgando.
  6. Situar el brazo que queda en el centro de la cama con la palma de la mano hacia arriba y debajo del glúteo. El otro brazo se situará flexionado sobre el tórax y la pierna del mismo lado también. La colocación del brazo bajo el glúteo evita la luxación de hombro.
  7. A continuación, girar al paciente en decúbito lateral mirando hacia el lado que hayamos concretado.
  8. En ese momento, despacio se le deslizará sobre su abdomen tirando de la sábana limpia que hemos puesto. Dejaremos caer al paciente sobre los acolchados o trineo colocados hasta dejarle en decúbito prono.
  9. Centraremos al paciente en la cama comprobando la correcta alineación corporal.
  10. La cabeza si se apoya lo hará sobre un lado/lateralizada. Se debe colocar un rodete en forma de” O” con la zona abierta hacia la cara, de manera que se apoye en la mayor superficie posible evitando compresiones sobre el TOT y los ojos. En el caso de ir la cabeza apoyada en herradura o anclada con cabezal Mayfield (posición de craneotomía), ésta habrá estado sujeta por el facultativo hasta colocarla en este momento de la forma requerida.
  11. El anestesista vuelve a conectar el TOT al respirador y lo asegurará para evitar una extracción accidental durante la cirugía.
  12. Es ahora cuando se colocarán los brazos o bien extendidos hacia arriba (la palma hacia la mesa) sobre apoyabrazos en tobogán o sobre la mesa (evitar la hiperextensión) o pueden ir pegados al cuerpo. En ambos casos deberán ir sujetos con cinchas y protegidos de no rozar con ninguna estructura rígida de la cama o apoyabrazos.
  13. Colocación de almohada o foam debajo de zona pretibial (si la cirugía no lo impide). Se situará una almohada entre las rodillas y los tobillos sobre la zona pretibial, de forma que el pie queda alineado y en un ángulo de 90° con relación a la pierna. La almohada ayuda a mantener los pies en una postura fisiológica evitando el pie equino.
  14. Los electrodos del ECG se colocarán en la espalda del paciente: el electrodo rojo se colocará sobre la escápula derecha y el amarillo sobre la izquierda.
  15. Por último, revisar la situación y acceso del TOT, el funcionamiento de los accesos vasculares y drenajes. 

9.1. Repercusiones fisiológicas del decúbito prono

  • Compresión torácica y abdominal que comprometen la función respiratoria.
  • Hipotensión.
  • Disminución del gasto cardiaco derivada de la compresión abdominal y aumento de la PVC.
  • Estasis venoso en las extremidades inferiores.
  • Posible congestión cerebral provocada por una excesiva rotación de la cabeza que ocluye la arteria cerebral contralateral. 

9.2. Zonas de presión en decúbito prono

  • Dorso de los pies.
  • Crestas iliacas.
  • Hombros.
  • Cara.
  • Dedos de los pies.
  • Rodillas.
  • Abdomen.
  • Codos.
  • Mamas (principalmente en mujeres).
  • Genitales (hombres). 

10. POSICIÓN PARK BRENCH U OBLICUA 

Es una fusión entre el decúbito prono y la posición de Sims utilizada en neurocirugía para el abordaje de la fosa posterior. El paciente se sitúa en decúbito prono para posteriormente lateralizar ligeramente el tronco, cadera y la cabeza, la cual ira sujeta con el cabezal de Mayfield. Entre las piernas se colocará un foam. El brazo que queda superior se flexiona ligeramente a nivel de la articulación del codo y se abducirá no más de 45 grados, con precaución de no forzar la articulación del codo y protegiendo el plexo braquial (almohadilla a nivel axilar) se colocará sobre un reposabrazos. La extremidad superior que queda bajo el cuerpo se colocara extendida y sin ser comprimida por el cuerpo.  Se debe estar atento a un posible edema de esta extremidad.

 

Imagen 28. Posición de Park Brench. Vía neurocirugiacontemporanea.com

 

11. POSICIÓN CONCORDE

Es otra una variante del decúbito prono utilizada en neurocirugía para abordajes de la parte posterior del cráneo. Como vemos en la imagen inferior, la parte superior del tronco debe estar elevada entre 10-30 grados respecto al tercio inferior. La cabeza estará sujeta con el cabezal de Mayfield evitando la hiperflexión. Los brazos irán pegados al cuerpo y las piernas se flexionarán ligeramente poniendo foams o almohadas bajo las piernas y empeines.

Entre las repercusiones fisiológicas más importantes nos encontramos: embolismo aéreo, congestión venosa de cara, necrosis de barbilla, compresión de la base de la lengua, obstrucción de vía aérea, aumento de la PIC, o cuadriplejia.

 

Imagen 29. Posición concorde. Vía neurocirugiacontemporanea.com

 

12. POSICIÓN KRASKE, DE NAVAJA SEVILLANA O JAKCNIFE

Es una de las modificaciones del prono. Parte del paciente en posición ventral y se flexiona la mesa de operaciones a nivel de las caderas hacia abajo en mayor o menor medida. La sección distal de la mesa puede flexionarse a la inversa para elevar ligeramente los pies y disminuir la presión sobre ellos. Aun así, habrá que acolcharlos para evitar lesiones, al igual que las rodillas, crestas iliacas y hombros. Los brazos adoptaran la misma posición que en el prono puro y se debe prestar especial atención a los codos, ya que deben están apoyados y no al aire. Es una posición muy usada para cirugía anorrectal o coccígea. Las repercusiones fisiológicas y las zonas de presión serán prácticamente las mismas que las del prono puro. 

 

Imágenes 30 y 31. Posición Kraske.

 

13. POSICIÓN DE LAMINECTOMÍA

 

Otra de las modificaciones del prono. Por requerimientos de la cirugía se eleva el tronco más allá de la mesa con foams o almohadas, aunque generalmente se usa el accesorio de Wilson Frame o trineo (lo vemos en la foto inferior), el cual tiene la función de elevar el tronco y facilitar la expansión de los pulmones. Esta postura se usa en las cirugías que le otorgan el nombre, laminectomías. Las repercusiones fisiológicas y las zonas de presión serán prácticamente las mismas que las del prono puro, aunque numerosos estudios indican que pueden darse alteraciones en el gasto cardiaco y verse aumentada la cantidad de propofol administrado para alcanzar el estado hipnótico óptimo. Debemos tener especial cuidado con el posicionamiento de los brazos y acolchar la zona axilar para evitar lesionar el plexo braquial.

 

 

Imagen 32. Trineo.

 

14. POSICIÓN GENUPECTORAL O MAHOMETANA

Una modificación más del prono que consiste en un prono arrodillado. El peso del cuerpo quedara sobre las rodillas y la cabeza (protegen los ojos). El tórax estará almohadillado para disminuir la presión torácica. Los brazos se colocarán semiflexionados hacia la cabeza del paciente y debidamente colocados sobre apoyabrazos acolchados o sobre la camilla con las protecciones y sujeciones pertinentes.

 

 

Imagen 33. Posición genupectoral. Vía hablemosdeenfermeria.blogspot.com.

 

15. POSICIÓN INGLESA, SEMIPRONA, LATERAL O DE SIMS 

Posición que parte de un decúbito supino para posteriormente y de manera coordinada entre al menos 4 colaboradores, se girara al paciente a un decúbito lateral derecho o izquierdo (le da el nombre el lado sobre el que se apoya el cuerpo), en algunos casos, si como en las nefrectomías, puede flexionarse ligeramente la mesa, elevando de esta manera el flanco. Es importante que todos los miembros implicados estén perfectamente coordinados y con todos los accesorios de sujeción necesarios a mano. Esta posición es utilizada para cirugía torácica, renal y ortopédica. El brazo inferior quedara extendido sobre un apoyabrazos y el superior puede ponerse sobre el inferior con el acolchado pertinente, sujeto en un arco o apoyado sobre otro apoyabrazos superpuesto al inferior. La pierna inferior estará flexionada y la superior estirada con una flexión fisiológica, aunque pueden ir colocadas en perneras individuales también. 

Accesorios necesarios:

  • Cincha de sujeción a la altura de la cresta iliaca o muslo.
  • Soporte lateral a la altura del abdomen por delante y a la altura lumbar por detrás.
  • Dos apoyabrazos o un apoyabrazos + foams (si un brazo apoya encima del otro) o un apoyabrazos + un arco (un brazo en abducción y flexión sujeto a un arco).

 

Imágenes 34 y 35. Decúbito lateral.

 

  • Foams y sabanas varias para acolchar zonas de presión, por ejemplo, se pondrán entre ambas piernas, en axilas, …
  • Rodete acolchado para la cabeza y cara (para evitar daños en los nervios faciales y en el globo ocular).
  • Existe una modificación en la cual las piernas van en perneras y no apoyadas sobre la mesa de operaciones, en este caso serán necesarias dos perneras acolchadas + cintas de sujeción.

 

Imagen 36. Posición de sims modificada.

 

La principal alteración fisiológica potencial es la dificultad para ventilar el pulmón que queda inferior además de predisponer la aparición de atelectasias, siendo necesaria una ventilación con presión positiva.  

RECOMENDACIONES PRÁCTICAS PARA EL POSICIONAMIENTO DEL PACIENTE QUIRÚRGICO (AORN) 

Recomendación práctica 1

Debe realizarse una valoración preoperatoria de las necesidades de posicionamiento del paciente, así como de la colocación de los accesorios de fijación de la mesa quirúrgica.

La valoración debe incluir, sin limitarse solo a ello: peso, altura, limitaciones físicas, estado nutricional, condiciones de la piel, enfermedades preexistentes, así como tipo y duración del procedimiento.

Los accesorios usados en la colocación deben estar adecuados al tamaño del paciente para prevenir daños.

Las enfermeras deben comunicar a los anestesiólogos y cirujanos todo lo referente a las necesidades específicas, es por ello por lo que la comunicación resulta imprescindible entre los miembros del equipo quirúrgico. Una planificación apropiada puede ayudar a asegurar la seguridad del paciente. 

Recomendación práctica 2

Los accesorios de la mesa quirúrgica deben estar disponibles, limpios, secos y en buen funcionamiento antes de colocar al paciente en la mesa de operaciones. El equipo debe estar limpio, libre de bordes afilados y almohadillado cuando se aplique.

El personal debe mostrar destreza en la elección y uso de accesorios de colocación, así como estar familiarizado con ellos para prevenir daños causados por una aplicación y/o uso inadecuado.

Todos los accesorios han de ser probados con anterioridad para garantizar la seguridad del paciente y reducir el tiempo de anestesia y quirúrgico al mínimo.

Deben obtenerse los accesorios de posición específicos para la seguridad del paciente y del personal y para cada posición quirúrgica. Debido a que el hecho de tener un equipamiento adecuado contribuye a la seguridad del paciente, y provee de una adecuada exposición para la anestesia y la zona operatoria. El daño tisular es posible si la piel está en contacto con el metal o en áreas desprotegidas. Las prominencias óseas causan áreas de presión al comprimir los tejidos. Todo paciente que vaya a sufrir una cirugía que dure más de dos horas corre el riesgo de desarrollar ulceras de presión. 

Recomendación práctica 3

Durante la colocación la enfermera debe valorar y mantener el alineamiento del cuerpo del paciente y la integridad de los tejidos. El número de personal y/o accesorios debe ser el adecuado para transferir y colocar al paciente de forma segura. La razón está basada en la coordinación del personal lo suficiente para levantar y colocar despacio y correctamente al paciente, contribuyendo de esta manera a la seguridad del paciente y el personal. Es recomendable al menos cuatro personas para levantar a un adulto inconsciente. Esto no incluirá los métodos de transfer manual o automático. Deslizar o empujar al paciente incorrectamente puede causar daños al paciente y al personal. Los catéteres, tubos y cánulas deben estar vigilados y agarrados en todo momento durante la transferencia para evitar que sean descolocados.

La colocación se debe realizar en el menor tiempo posible y no se debe destapar al paciente más de lo necesario para preservar su dignidad, además que una exposición excesiva puede bajar la temperatura del paciente. 

Recomendación práctica 4

Después de colocar al paciente, la enfermera debe revalorar la alineación corporal y la integridad de los tejidos.

Una vez se ha conseguido y asegurado la posición deseada, la enfermera debe participar en la valoración de los sistemas respiratorio, circulatorio, musculoesquelético, neurológico e intertegumentario.

Cada vez que se produzca una recolocación del paciente, accesorios o de la mesa quirúrgica, debe reevaluarse la alineación corporal y la integridad tisular. 

Recomendación práctica 5

La política y procedimientos descritos para la colocación del paciente deben ser desarrollados dentro de la práctica habitual y han de incluir:

  • Criterios de valoración.
  • Consideraciones anatomo-fisiológicas.
  • Medidas de seguridad.
  • Monitorización del paciente.

Documentación de la posición y accesorios utilizados.

 

BIBLIOGRAFÍA 

  • Fuller, Joanna Ruth. Instrumentación quirúrgica: principios y práctica. Panamericana, 2012.
  • Posiciones quirúrgicas: Cuidados de enfermería y prevención de complicaciones. Sofía Pérez Jiménez. D.U.E. quirófano. MªJesús Pajares Antón. D.U.E. Supervisora quirófano. Santiago Teso Manzano. D.U.E. Supervisor quirófano. Hospital Juan Ramón Jiménez.
  • Manual de enfermería quirúrgica. Basozabal Zamakona, Begoña; Duran Diaz de Real, Mª Angeles. Hospital de Galdakao.