TEMA 5. CIRUGÍA TORÁCICA ENDOSCÓPICA


1. BRONCOSCOPIA

El desarrollo que experimentado la broncoscopia en los últimos 50 años es vertiginoso, en la actualidad, tanto las aplicaciones diagnósticas de la broncoscopia, como las terapéuticas, han aumentado de manera exponencial no solamente dentro de la neumología y de la cirugía torácica sino también dentro de otras especialidades como la otorrinolaringología, la anestesia, la medicina intensiva o la pediatría tanto médica como quirúrgica.

El broncoscopio rígido fue desarrollado por Killian en Europa (aún conserva su nombre) pero el desarrollo de la fibroscopia flexible en 1952 por Yannoulis y posteriores diseños en 1956 (Curtiss, Hirschowitz y Peters) permitieron el hito histórico que marca este avance, la colaboración de Shigedo Ikeda (1967) con Olympus Optical Co. del primer broncofibroscopio flexible.

El broncofibroscopio flexible (BF), entre otras muchas ventajas, mejora la iluminación y la visualización del broncoscopio rígido, relegando el broncoscopio rígido (BR) a ser el elemento de elección para la aplicación de láser, la extracción de cuerpos extraños en menores de 8-10 años, las endoprótesis, la crioterapia y la electrocoagulación. Si bien la braquiterapia y la fotoquimia terapéutica (PDT) se realizan con BF, y algunos casos muy concretos de láser, crioterapia y electrocoagulación.

La broncoscopia tiene indicaciones diagnósticas y terapéuticas. Dentro de las primeras están hemoptisis, atelectasia, neumonía de lenta evolución, tos persistente de etiología desconocida, sospecha de neoplasia, tumor Tx, estadificación tumoral, infiltrados radiológicos de origen incierto, enfermedades intersticiales, investigación de etiología infecciosa, parálisis diafragmática, parálisis de cuerdas vocales, traumatismos torácicos y fístulas broncopleurales. Todo ello es posible por la aplicación de numerosas técnicas, como broncoaspirados (BAS), biopsias bronquiales y transbronquiales, cepillados bronquiales y transbronquiales, cepillado protegido con catéter telescopado, punciones tumorales, transtraqueales y transbronquiales y lavado broncoalveolar (LBA), con lo que se obtienen datos histológicos, citológicos, etc.

 

2. PLEUROSCOPIA Y SIMPATECTOMÍA

La toracoscopia fue descrita por primera vez, en 1910, por Jacobaeus, profesor de medicina en Estocolmo, quien expuso sus hallazgos endoscópicos en 2 casos de pleuritis tuberculosa. Durante los 40 años siguientes sólo se empleó esta técnica para el tratamiento de las lesiones tuberculosas pleuropulmonares, pero la toracoscopia avanza cuando el tratamiento farmacológico de la tuberculosis hace innecesario el tratamiento quirúrgico.

A mediados de los años ochenta se empezaron a diseñar instrumentos que, además de la toma de biopsias, permitieran intervenir sobre las estructuras intratorácicas. Cuando a finales de esa década se desarrollaron las videocámaras adaptables a los endoscopios surgió el acrónimo VATS (video-assisted thoracic surgery), con el término cirugía videotoracoscópica (CVT) como equivalente en español, se revoluciona la toracoscopia y se encuadra en dos modalidades, la toracoscopia exploradora y orientada a tratar fundamentalmente derrames pleurales (pleuroscopia y simpatectomía) y otra más compleja (VATS)

 

3. MEDIASTINOSCOPIA

El mediastino es el espacio anatómico situado en la zona media del tórax, entre las cavidades pleurales, y contiene el corazón y el resto de vísceras torácicas salvo los pulmones. Se extiende desde la apertura superior del tórax (estrecho torácico superior) hasta el diafragma. A los lados está limitado por la pleura mediastínica, por delante por la superficie interna del esternón y articulaciones condroesternales y en la parte posterior por la cara anterior de los cuerpos vertebrales, las articulaciones costo-vertebrales y porción posterior de las costillas.

La incidencia de tumores del mediastino ronda 1 caso por cada 100.000 habitantes, en adultos, las tres cuartas partes son benignos, pero en niñas y niños el 40-50% son malignos.

El mediastino se divide, para su estudio en tres secciones: mediastino anterior (borde del esternón, aorta ascendente y pericardio) en él se encuentra el Timo; mediastino posterior (borde del pericardio hasta vértebras torácicas) zona en la que encontramos la aorta torácica, el esófago, vena ácigos y ganglios y nervios, y el mediastino medio, conteniendo el corazón, la aorta ascendente, los grandes vasos, el nervio frénico, la tráquea y los bronquios.

La principal indicación de la técnica quirúrgica de la mediastinoscopia, es la diagnóstica, ya que permite biopsiar ganglios mediastínicos o estadificar el carcinoma broncogénico. Aunque su indicación terapéutica para extirpar algunas lesiones mediastínicas es reseñable.

 

4. NEUMOTÓRAX

El neumotórax se define como la presencia de aire en la cavidad pleural que transforma la presión habitualmente negativa de dicha cavidad, en positiva, con el consiguiente colapso del parénquima pulmonar. Dependiendo de su etiología, se clasifican en espontáneos y adquiridos. Los neumotórax espontáneos ocurren en ausencia de traumatismo torácico y se clasifican en idiopáticos o secundarios. Hay múltiples opciones de tratamiento para el neumotórax: reposo domiciliario con/sin oxigenoterapia; catéter pleural fino con o sin aspiración; tubo de toracotomía con o sin aspiración; drenaje y pleurodesis química (Doxiciclina, talco); toracoscopia con pleurodesis; videotoracoscopia con resección de bullas o del vértice pulmonar, abrasión pleural o pleurectomía o toracotomía. La elección de uno u otro tratamiento dependerá de múltiples factores como la sintomatología, la presencia o no de bullas, el número de episodios, etc.

 

5. LOBECTOMÍA Y SEGMENTECTOMÍA: VATS/UNIPORTAL

Las intervenciones anteriormente descritas de lobectomía y segmentectomía, pueden realizarse a través de un único puerto (UNIPORTAL) o a través de varios puertos (VATS), lo que consigue mejor recuperación postoperatoria, mejor control del dolor, menor estancia hospitalaria y mejor resultado estético respecto de los abordajes mediante toracotomía.

 

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