El trabajo asistencial de la enfermería se encuentra sometido a estrés en cualquier unidad del mundo por múltiples factores, entre ellos los ratio enfermera/paciente, pero el ambiente quirúrgico presenta una peculiaridad que sólo se da en la cirugía, el paciente es de dos o más enfermeras en el mismo momento y lugar. La enfermería es una profesión de equipo, acostumbrada a trabajar de manera interdisciplinar con otras compañeras y otros estamentos, pero rara es la ocasión en la que sucede simultáneamente, en las plantas de ingresados cada enfermera tiene sus pacientes, en la salud comunitaria sus agendas, en las unidades de críticos, sus boxes, pero en el quirófano, un mismo paciente depende del trabajo coordinado y autónomo e interdependiente de tres enfermeras. Esta situación genera una relación laboral única, que precisa de normas de comportamiento, protocolos de actuación y designación de roles clara y sin fisuras.
El paciente debe estar seguro, protegido y cuidado durante todo el proceso quirúrgico, para que eso suceda el personal quirúrgico, DUE, TCAE y celadores debe interiorizar que el “paciente es de todos”, su seguridad y sus cuidados nos incumben a todos, por lo que todos somos responsables del éxito y de los errores. Trabajar bajo el estrés de pacientes críticos como en los quirófanos de urgencia, o con compañeras sin la suficiente formación o con la dotación incompleta genera situaciones que ponen en riesgo al paciente. Aprender a manejar conflictos interpersonales que pueden surgir y conseguir que no afecten a nuestro trabajo requiere de esfuerzo y formación. En muchos centros hospitalarios imparten cursos sobre manejo de conflictos, estrés y situaciones límite profesionales de la psicología y psiquiatría muy necesarios para realizar nuestro trabajo buscando la excelencia.
Como conclusión diremos que la organización perfecta e ideal del quirófano debe lograr el equilibrio entre seguridad, calidad, eficiencia eficacia y rentabilidad, sin olvidar un ambiente seguro, estable y favorecedor del desarrollo profesional y personal de las trabajadoras y trabajadores. Esta organización debe ser flexible, renovarse y adaptarse a los avances tecnológicos y sociales, apoyada por la dirección del centro y que procure suscitar de manera progresiva la sensación de pertenencia al grupo quirúrgico de todo el personal auxiliar (TCAE, celadores, técnicos de rayos, personal de limpieza, etc.)
La seguridad del paciente quirúrgico debe ser la prioridad del personal de enfermería.
