1. TRASTORNOS DEL DESARROLLO NEUROLÓGICO
1.1. Discapacidades intelectuales
Definición: estado individual que se manifiesta antes de los 18 años, caracterizado por un funcionamiento intelectual (razonamiento, resolución de problemas, pensamiento abstracto, juicio, aprendizaje académico) significativamente inferior a la media y déficit de las funciones adaptativas en diversas áreas (comunicación, autocuidado, AVD, habilidades sociales, entre otras).
Etiología: amplia variedad de circunstancias médicas y ambientales; a menudo no puede identificarse una causa específica:
- Previas a la concepción o durante esta:
o Trastornos hereditarios: fenilcetonuria, síndrome del cromosoma X frágil.
o Anomalías cromosómicas (síndrome de Down).
o Durante la gestación:
o Déficit grave de la nutrición materna.
o Infecciones víricas (citomegalovirus, zika, herpes simple, rubeola...).
o Sustancias tóxicas: plomo, alcohol, fármacos, drogas.
o Preeclampsia.
- Intraparto: hipoxia cerebral, prematuridad extrema.
- Posnatales: infecciones (meningitis), traumatismos craneales graves, déficit nutricional severo, maltrato, tumores cerebrales...
Clasificación: El DSM-IV-TR medía el funcionamiento intelectual y su severidad mediante el cálculo del Coeficiente Intelectual [CI = (edad mental x 100) / edad cronológica], en grados de leve a moderado en función del resultado. El DSM-V, por el contrario, propone centrarse en el nivel adaptativo de la persona y en la necesidad de apoyos para establecer la gravedad de los grados.
Tabla 3
Clasificación de niveles de discapacidad intelectual
Clínica: depende del grado y la causa de la DI. Varía desde la presencia de dificultades en el pensamiento abstracto y en las relaciones sociales (DI leve) hasta un desarrollo motor escaso, necesidad de supervisión constante e importantes limitaciones comunicativas (DI profunda).
Tratamiento: apoyo multidisciplinar basado en la estimulación precoz con el fin de desarrollar al máximo las capacidades del niño.
1.2. Trastornos del espectro autista
Definición: perturbación del desarrollo caracterizado por el deterioro visible y constante de la interacción y comunicación social, junto con patrones de conducta rígidos y estereotipados.
Etiología: multicausal, con importante fundamentación orgánica (60 % de concordancia en gemelos homocigóticos, existencia de anomalías neuroanatómicas y neurofisiológicas).
Epidemiología: más frecuente en varones, suele aparecer antes de los 3 años y su prevalencia es del 0,05 %.
Clínica:
- Alteraciones en la interacción social: retirada del contacto social, falta de reciprocidad emocional, carecen de sonrisa social y de juego simbólico.
- Alteraciones en la comunicación: retraso o ausencia del lenguaje hablado, utilización del pronombre de 3.ª persona para referirse a sí mismo, incomprensión de los dobles sentidos (literalidad), comunicación no verbal anormal.
- Conducta estereotipada: patrones de conducta restringidos, con tendencia al ritualismo, dificultad de adaptación a los cambios, preocupación por objetos pequeños, movimientos estereotipados y manierismos.
- Otros síntomas: tendencia a la inquietud psicomotriz y dificultad atencional, posible aparición de rabietas y autolesiones.
Algunos síndromes destacados:
- Síndrome de Asperger: patrón anómalo de la interacción social que no llega a los extremos del autismo. Pueden aparecer patrones restrictivos y repetitivos de conductas, intereses y actividades. No existen retrasos del lenguaje significativos ni del desarrollo cognoscitivo, y el comportamiento adaptativo puede ser suficiente. El tratamiento depende del grado de adaptación del paciente.
- Síndrome de Rett: enfermedad genética causada por una mutación espontánea en el cromosoma X. Se caracteriza por el desarrollo normal durante los primeros 5-48 meses de vida, seguido de una desaceleración del crecimiento craneal a partir del segundo año de vida. Es más frecuente en niñas y se manifiesta por el deterioro de las habilidades manuales previamente adquiridas, por movimientos estereotipados, un deterioro motor progresivo y una disminución del interés por el ambiente.
- Síndrome de Heller o trastorno desintegrativo infantil: caracterizado por una regresión muy generalizada tras 2 años de desarrollo normal y antes de los 10 años. Se produce un deterioro del lenguaje, de las habilidades sociales (relación social muy semejante al autismo), del control de esfínteres y otras habilidades lúdicas y motoras. Suele ir asociado a una discapacidad intelectual grave.
Tratamiento:sintomático (con psicofármacos, ambiente estructurado, estimulación temprana, terapia de juego) y conductual (con un programa de educación especial con el fin de promover el desarrollo normal y el aprendizaje, reducir la rigidez y estereotipias, y eliminar conductas desadaptativas. Importante: tener en cuenta la sobrecarga del cuidador ofreciendo apoyo emocional, psicoeducación y servicios de descanso.
1.3. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
Definición: trastorno heterogéneo de la conducta más frecuente de la niñez, cuyos síntomas llegan con frecuencia hasta la edad adulta.
Etiología: desconocida, aunque parece que la genética juega un papel importante. Algunos de los factores de riesgo son una lesión cerebral, el consumo de alcohol o de tabaco durante el embarazo, la prematuridad o bajo peso al nacer.
Clínica:
- Síntomas de falta de atención: no presta atención a los detalles, incurre en errores por descuido, presenta dificultad para finalizar tareas o encargos.
- Síntomas de hiperactividad: mueve en exceso manos y pies, abandona su asiento en clase o durante las comidas, tiene dificultad para dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
- Síntomas de impulsividad: se precipita a la hora de dar respuestas, muestra dificultad para guardar el turno y cumplir órdenes de los adultos.
Clasificación: TDAH con predominio de falta de atención, con predominio de hiperactividad o mixto.
Epidemiología: prevalencia entre el 4-6 %, aunque algunos estudios la sitúan por encima del 10 %. Incidencia similar en ambos sexos, aunque en varones predominan los síntomas de hiperactividad e impulsividad, mientras que en las mujeres destaca el déficit de atención.
Tratamiento:
- Farmacológico: medicamentos estimulantes (producen un efecto paradójico aliviando los síntomas de manera inmediata; derivados anfetamínicos, metilfenidato) y no estimulantes (liberación más tardía, acción prolongada; clonidina y atomoxetina).
- Conductual: terapia conductual con los niños y capacitación de los padres para que fortalezcan habilidades para enseñar y guiar a sus hijos.
1.4. Trastornos específicos del aprendizaje
efinición: dificultad específica y persistente del individuo en la adquisición de determinadas capacidades, por debajo de lo esperado para la edad cronológica, que interfiere significativamente en el rendimiento académico, a pesar de una adecuada instrucción convencional. En función de la capacidad alterada, existen los siguientes:
- Dislexia: dificultad para leer por problemas al decodificar las letras.
- Discalculia: dificultad en la decodificación numérica, que conlleva problemas en el aprendizaje de las matemáticas.
- Disgrafía: dificultad en el dominio de la escritura.
1.5. Trastornos de tics
Definición: un tic es un movimiento, gesto o expresión súbito y repetitivo, de duración breve, cuya intensidad puede aumentar en épocas de estrés. Suelen vivirse como irreprimibles, aunque a veces pueden ser suprimidos voluntariamente
Tipos:
- Motores: simples (que afectan a grupos musculares pequeños, como guiño de ojos, espasmos en el cuello o muecas faciales) y complejos (saltar, golpear el suelo con los pies...).
- Vocales: simples (aclararse la garganta, resoplar, sacar la lengua) y complejos (palabras fuera de contexto, repetitivas, coprolalia, ecolalia, palilalia).
Trastorno de tics destacados: el trastorno de Gilles de La Tourette y el trastorno de tics motores o vocales crónicos.
2. TRASTORNOS DE ANSIEDAD
2.1. Trastorno de ansiedad generalizada
Preocupación excesiva no realista. El niño con este trastorno es extremadamente consciente de sí mismo y se preocupa por acontecimientos pasados y futuros, y por su propio comportamiento. El tratamiento incluye transmitirle seguridad, ayudarle a ajustar su nivel de exigencia, formar a los padres y realizar terapia de relajación.
2.2. Trastorno de ansiedad por separación
Experimentación de angustia excesiva ante la separación real o supuesta de la persona con la que ha establecido una vinculación afectiva. Más frecuente en niñas, alrededor de los 7 años de edad, con una prevalencia del 1-5 %. Se manifiesta con una preocupación excesiva por sus seres queridos, mediante ideas obsesivas y temores sobre enfermedades, accidentes o muerte que le pueden llevar hasta un nivel de pánico.
3. TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO
3.1. Trastornos depresivos
Aunque es poco frecuente en la infancia, su prevalencia va en aumento. Suele presentarse con manifestaciones somáticas como cefalea o dolor abdominal, y cambios en el comportamiento para llamar la atención que, con el tiempo, pueden enmascarar la depresión.
La prevalencia de este trastorno aumenta en la adolescencia, manifestándose principalmente con fluctuación entre apatía y charlatanería o irritabilidad, en lugar de tristeza.
3.2. Trastorno bipolar
A pesar de que las características diagnósticas son las mismas que en los adultos, la sintomatología puede variar en función de la edad. Así, cuanto menor es la edad de inicio más tiende a cronificarse el trastorno, se presentan episodios múltiples (ciclos rápidos) y aparece más irritabilidad y psicopatología asociada.
4. TRASTORNOS ALIMENTARIOS
4.1. Pica
Ingesta regular de sustancias no nutritivas (papel, barro, suciedad, cabello) durante un periodo mínimo de 1 mes. Puede considerarse normal hasta los 18-24 meses de edad. En general, la ingesta de estas sustancias puede no resultar nociva, aunque sí puede traer algunas complicaciones como obstrucciones intestinales.
4.2. Rumiación
Regurgitación repetida de alimentos durante un período mínimo de 1 mes. La persona que lo padece puede volver a masticar, tragar, o escupir los alimentos regurgitados sin mostrar síntomas de asco, repulsión o náuseas. Puede considerarse normal entre los 3 y 12 meses. Si aparece más tarde, suele ir asociada a una discapacidad intelectual o a alteraciones esofágicas como el reflujo gastroesofágico. Puede causar malnutrición y retrasos en el desarrollo.
4.3. Evitación de la ingesta
Falta de interés o evitación selectiva de ciertos alimentos debido a sus características sensoriales (aspecto, textura, olor, sabor...). No incluye una imagen corporal distorsionada o la preocupación por la imagen corporal (como ocurre en la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa). Comienza generalmente durante la infancia, pero puede desarrollarse a cualquier edad. A diferencia de los caprichos alimenticios, puede implicar varios grupos de alimentos y dar lugar a complicaciones como pérdida significativa de peso, deficiencia nutricional o dependencia de suplementos orales, entre otras.
5. TRASTORNOS DE LA EXCRECIÓN
5.1. Enuresis
Definición: emisión involuntaria y repetitiva de orina durante el día y/o la noche. Se considera normal hasta los 5 o 6 años de edad.
Tipos:
- Enuresis primaria o funcional: el niño nunca ha conseguido controlar el esfínter urinario durante un periodo superior a 6 meses.
- Enuresis secundaria: tras un período de por lo menos 6 meses de control urinario, aparece de nuevo la incontinencia. Una causa orgánica es más probable en este tipo de incontinencia. Aun cuando no hay ninguna causa orgánica, el tratamiento apropiado y la educación parental son esenciales debido a la repercusión física y psicológica de este tipo de episodios.
5.2. Encopresis
Definición: emisión de heces en lugares inadecuados. Puede tratarse de una conducta involuntaria, por una educación de esfínteres inadecuada, o intencional, por ira, ansiedad o temor, y es más frecuente en niños que en niñas. El control del esfínter anal se consigue en el 99 % de los casos antes de los 5 años.
6. DISFORIA DE GÉNERO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES
La disforia de género (GD, por sus siglas en inglés) en menores de edad se refiere a una condición psicológica en la cual los niños experimentan una acentuada incongruencia entre su género, tal y como ellos lo perciben, y el género vinculado a su sexo biológico. Estos niños a menudo expresan que pertenecen al sexo opuesto. Se estima que las tasas de este problema no superan el 1 % de los menores.
Cuando la GD se da en los niños antes de la pubertad, se resuelve en el 80-95 % de los pacientes al completar la adolescencia, tras lo cual pasan de forma natural la pubertad.
7. TRASTORNOS DESTRUCTIVOS, DEL CONTROL DE IMPULSOS Y DE LA CONDUCTA
7.1. Trastorno negativista desafiante (oposicionista)
Patrón de conducta oposicionista, desafiante, desobediente y hostil hacia las figuras de autoridad. A diferencia de lo que ocurre en el TDAH, esta conducta negativista tiene lugar de manera deliberada. Con frecuencia ocurre exclusivamente en el ámbito familiar.
Se inicia en la infancia, habitualmente antes de los 8 años, con mayor prevalencia en niños que en niñas.
En ausencia de tratamiento tiende a agravarse gradualmente, pudiendo evolucionar hasta un trastorno
7.2. Trastorno de la conducta de inicio en la infancia o la adolescencia
Patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que no se respetan los derechos básicos de los otros (agresión a personas y/o animales) ni las normas o reglas sociales (destrucción de la propiedad...) propias de la edad. Antiguamente (DSM-IV-TR) era denominado trastorno disocial.
Tabla 4
Cuidados de Enfermería en los trastornos de la infancia y la adolescencia
REFERENCIAS
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