El Consejo de Europa, asimismo, organizó otra reunión el 13 de abril de 2005 en Varsovia con todos sus estados miembros, que concluyó con la “Declaración de Varsovia sobre la Seguridad de los Pacientes. La seguridad de los pacientes como un reto europeo”.
En ella, se aconseja a los países que acepten el reto de abordar el problema de la seguridad de los pacientes a escala nacional mediante:
- El desarrollo de una cultura de la seguridad del paciente con un enfoque sistémico y sistemático.
- El establecimiento de sistemas de información que apoyen el aprendizaje y la toma de decisiones.
- La implicación de los pacientes y de los ciudadanos en el proceso de atención.
Mientras que la OMS y el Consejo de Europa son órganos cuyas directrices no son de obligado cumplimiento y por tanto solamente recomiendan a los estados miembros, la UE enfoca el problema dentro de las directivas del libre intercambio de productos y profesionales, y de las normativas de confidencialidad, la necesidad de cumplimiento de estándares en los productos sanitarios, tanto de equipo como de medicamentos y el uso de recursos dentro de la propia UE para conseguir los objetivos.
Sir Liam Donaldson, Presidente de la Alianza, manifestó: “Errar es humano. Ocultar los errores es imperdonable. No aprender de ellos no tiene perdón”.
El primer proyecto de la ALIANZA 2005-2006 trata de reducir las infecciones bajo el lema: “Cuidado limpio es cuidado seguro”.
La OMS invita a los países a unirse a esta iniciativa para mejorar su propio sistema sanitario bajo los siguientes principios:
- Evaluar formalmente el nivel y naturaleza de las infecciones asociadas a los servicios sanitarios.
- Adoptar un sistema de vigilancia y registro aceptado universalmente de forma que se pueda establecer la línea base de la incidencia para establecer y monitorizar los cambios.
- Conducir y analizar las causas de los problemas poniendo el énfasis en los sistemas.
- Desarrollar soluciones para mejorar la seguridad, reducir los riesgos y concentrar las actividades en cinco acciones (manos limpias, prácticas limpias, productos limpios, entorno limpio y equipo limpio).
- Enfrentarse a los retos basándose en la mejor evidencia disponible.
- Involucrar a los pacientes, los usuarios y los profesionales en la mejora de los planes de acción.
- Asegurar la sostenibilidad de la acción pasados los dos años de período inicial.
