Tema 4. Seguridad en la integridad del paciente y otros problemas.


La valoración multifactorial de los factores de riesgo de caídas intrínsecos y extrínsecos, es la mejor acción preventiva que se puede desarrollar no sólo al ingreso, sino que debe formar parte de programas de atención en el hogar. Esta valoración tendrá unas características específicas en cada medio, pues su foco puede estar centrado en el paciente o en su entorno. Sin embargo, la valoración independientemente del medio suele comprender:

  • Identificación del historial de caídas anteriores con especial atención al período más reciente (normalmente último año).
  • Valoración de la marcha, equilibrio, movilidad y fuerza muscular.
  • Valoración del riesgo de osteoporosis.
  • Valoración de la percepción del paciente respecto a su habilidad funcional y miedo de caer.
  • Valoración de la discapacidad visual.
  • Valoración de la capacidad cognitiva y examen neurológico.
  • Valoración de la incontinencia.
  • Examen cardiovascular y revisión de medicación.
  • Evaluación de riesgos en el hogar.

De las herramientas de valoración disponibles, la más extendida y utilizada en los centros asistenciales es la escala Downton. Esto es debido a su sencillez, pues valora de manera dicotómica 5 variables:

  • Caídas previas.
  • Medicación.
  • Déficit sensorial.
  • Estado mental.
  • Deambulación. 

Pero las lagunas observadas en su uso han llevado a la extensión de una escala Downton modificada que permite afinar mejor el riesgo sin perder su rapidez de realización.


Cuando Ana charla con la familia de Josefa, le refieren que “viene sufriendo cierta inestabilidad, como si estuviera débil” y que como consecuencia, ha sufrido alguna caída en los últimos meses. Ana interrumpe la entrevista para avisar a Felipe por el intercomunicador.

Está claro que una valoración de riesgos por si sola no previene nada, ya que es necesario un conjunto de medidas adaptadas a los hallazgos de esa valoración y al medio en el que se está trabajando.

En los centros sanitarios se hacen necesarias medidas preventivas tanto en la estructura como en el proceso de atención. Respecto a las medidas preventivas sobre la estructura podemos destacar que:

  • La iluminación sea adecuada.
  • Los suelos estén lisos, regulares y sean antideslizantes.
  • El mobiliario y la decoración no tengan salientes.
  • El mobiliario rodante debe estar inmovilizado (ruedas fijas).
  • En los baños y pasillos deben existir asideros.
  • Las duchas deben estar a nivel (sin obstáculos de acceso).

En cuanto a las medidas relativas al proceso, destacar que se aplicarán según la estratificación de riesgo de los pacientes, por lo que se aconseja una reevaluación de su riesgo de caída a tenor de la evolución de sus circunstancias clínicas.

Felipe oyó la caída de Josefa desde fuera del baño al tiempo que sonaba el timbre.

En general se suele considerar paciente con alto riesgo de caída a los que tienen 3 o más puntos en la escala Downton. Se recomienda idenficarlos como tal en la historia clínica, en la habitación e incluso en la pulsera de identificación de pacientes, informando a paciente y familiares/acompañantes de tal circunstancia y de las medidas a tomar, que suelen comprender:

  • Pedir ayuda para salir de la cama y un andador o bastón para deambular.
  • No ir sólo al servicio ni a la ducha.
  • Usar las gafas y audífonos según su hábito normal.
  • Usar calzado cómo con suela de goma y cerrado por atrás (no chanclas).
  • No fijar la vista en el suelo, pero procurar mirar periódicamente para evitar obstáculos.
  • Consejos generales de movilización:
    - Moverse despacio al cambiar de posición.
    - Sentarse al borde de la cama antes de levantarse.
    - Moverse despacio y asegurar el equilibrio antes de caminar.