Tema 4. Seguridad en la integridad del paciente y otros problemas.


El nivel de riesgo detectado en la valoración, debe en cualquier caso activar las medidas de prevención adecuadas. Estas medidas suelen comprender:

  • Cuidados de la piel:
    - Vigilancia. En especial de prominencias óseas, zonas de exposición a humedad, zonas de dispositivos terapéuticos, zonas de lesiones anteriores.
    - Medidas de higiene.
    - Uso de ácidos grasos hiperoxigenados o soluciones de aceite de oliva en zonas de riesgo.
  • Cambios posturales. Mantener la alineación fisiológica del cuerpo y evitar realizar arrastres al movilizar al paciente.
  • Estado nutricional. Valorar el estado nutricional en especial de los pacientes con riesgo y si existe déficit nutricional, procurar un aporte adecuado de vitaminas, minerales y proteínas.
  • Control del exceso de humedad. Incluido el uso de productos de barrera no irritantes.
  • Manejo de la presión. Incentivar a la movilización y realizar cambios posturales.
  • Alivio de la presión a nivel local. Uso de sistemas locales de alivio de la presión (apósitos hidrocelulares).
  • Uso de superficies especiales de manejo de la presión según el riesgo del paciente y su disponibilidad (colchones de espuma, colchones alternantes y sistemas dinámicos).

Carlos programa algunas medidas de prevención orientadas según las pautas del centro al riesgo de la escala (bajo) y medidas especiales para el problema de Julio, haciéndolo constar en la Historia Clínica como “previo al ingreso”. Esto a su vez hace necesario programar actividades de educación específica para el paciente y sus cuidadores, respecto a las lesiones relacionadas con la dependencia.

El registro de los cuidados realizados, en paralelo con el de las valoraciones, así como una información detallada en la transición asistencial (relevos, pases, traslados, alta), conseguirán que esta área de competencia profesional ofrezca los mejores resultados para los pacientes, evitando la aparición de este evento adverso.